El peso del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en el mercado laboral español se ha más que triplicado en los últimos seis años, al pasar de afectar al 3,5% de los asalariados en 2018 al 12,7% en 2024, según un informe elaborado por la Fundación Civismo, que alerta además de un impacto negativo sobre el empleo, la creación de empresas y la productividad.
Según los datos recogidos por la fundación, un 21% de las empresas reconoce haber reducido sus incorporaciones laborales tras los últimos incrementos del salario mínimo, mientras que cada vez son más los trabajadores cuya remuneración depende directamente de esta referencia legal.
La investigación destaca que el fenómeno ya no afecta únicamente a los asalariados con menores ingresos. De hecho, el 22,8% de los trabajadores se sitúa en niveles salariales próximos al 125% del SMI. Los jóvenes figuran entre los colectivos más afectados. El informe señala que el 19,5% de los trabajadores con edades comprendidas entre los 16 y los 25 años percibe salarios vinculados al mínimo legal, una circunstancia que, según los autores, dificulta especialmente la incorporación laboral de quienes acceden por primera vez al mercado de trabajo.
El estudio también pone el foco en las pequeñas empresas. En los negocios con menos de diez empleados, la probabilidad de mantener puestos de trabajo se reduce en 5,1 puntos porcentuales tras las subidas del salario mínimo. Además, durante los últimos cinco años han desaparecido más de 23.000 microempresas, mientras que el coste adicional para las compañías alcanza los 6.791 euros anuales por cada trabajador afectado por el SMI, en comparación con la situación existente en 2018.



