Uno de los objetivos del presidente de Estados Unidos a la hora de poner en marcha sus sorprendentes –y a menudo poco coherentes– políticas arancelarias es obtener ingresos fiscales que contribuyan a financiar el gasto público. Tal objetivo tiene amplios antecedentes históricos. Pero, con el paso del tiempo y el desarrollo de los estados fiscales modernos, la protección de la producción nacional se ha convertido, sin duda, en el objetivo prioritario de los impuestos de aduanas. Es cierto que, en haciendas poco desarrolladas, el componente fiscal de los aranceles ha tenido –y tiene aun en algunos casos– cierta relevancia…
Los sueños de la razón y la razón de estado
La revolución del neolítico permitió al homo sapiens asentarse y formar grandes comunidades. Fue el inicio del mundo que conocemos. Aquellas primeras ciudades-estado tuvieron que desarrollar los atributos de la soberanía, comenzando por el primero y más importante: la...



