Albert Givernau (Fundación Civismo) analiza el impacto económico del salario mínimo interprofesional en nuestro país: “Ya no es un salario residual”.
El salario mínimo interprofesional ha dejado de ser marginal en España para convertirse en un salario de referencia que afecta al 13% de los trabajadores, según revela el informe de la Fundación Civismo. Esta cifra contrasta con el 3% registrado hace ocho años.
Albert Givernau, director de la Fundación Civismo, explica que “para un 13% de la población su salario se fija por el Boletín Oficial del Estado”, lo que genera dependencia de las decisiones gubernamentales. El incremento ha supuesto costes adicionales de 7.000 euros por trabajador al año para las pequeñas y medianas empresas.
La subida de 2019 habría reducido entre 40.000 y 65.000 afiliaciones potenciales. El informe, que sintetiza datos de AIReF, Banco de España, FEDEA y BBVA Research, muestra que el SMI español supera en un 10% la media europea por paridad de poder adquisitivo, mientras la productividad es un 14% inferior.
Las microempresas resultan especialmente vulnerables, ya que muchas han optado por cerrar o convertirse en autónomos para evitar los costes laborales fijos. “Hemos visto una descapitalización de determinadas empresas”, indica el director de la fundación.



