La Fundación Civismo ha acogido esta mañana un nuevo «Desayuno de actualidad» con Xavier Colás, periodista y corresponsal en Rusia y Ucrania, para hablar sobre «¿Cómo está y qué podemos esperar de Rusia?». Un espacio exclusivo para socios pensado para intercambiar ideas, fortalecer la relación entre los miembros de Civismo y seguir avanzando unidos en nuestra misión de promover la libertad. El objetivo es propiciar el diálogo y la conversación cercana, y tratar temas relacionados con el periodismo y los medios de comunicación.
Xavier Colás, que vivido durante muchos años en Rusia, ha confesado el difícil compromiso de describir qué es Rusia, más aún a día de hoy. «Antes, si yo decía que Rusia era una dictadura, significaba que las dictaduras no estaban tan mal; porque por un periodo de tiempo, en Rusia se pudieron hacer bastantes cosas con libertad. Pero desde luego no se podía decir que el país vivía en democracia». A pesar de todo, Colás señala que el paso del tiempo se lo ha puesto fácil para describir qué es Rusia en la actualidad: una dictadura monstruosa. «Vladimir Putin es el mismo de siempre, lo que cambia es la etapa en la que vivimos». En Rusia no hay mecanismos capaces de detener el avance del poder, o incluso contrapoderes.
Por otro lado, existe una gran brecha entre Rusia, Estados Unidos y Europa:
- Estados Unidos se proyecta hacia el siglo XXI, se prepara contra un nuevo enemigo.
- Europa está mirando hacia el siglo XX, se preocupa por los mismos problemas de hace un siglo.
- Rusia antes era una dictadura de éxito basada en la «inmovilización de la minoría y desmovilización de la mayoría», tal y como lo describe Xavier. Ahora, sin embargo, se produce en Rusia la movilización de esa minoría a golpe de talonario.
En cuanto a los objetivos bélicos, cabe destacar que aunque Europa ha conseguido frenar el avance ruso, no ha conseguido destruir las expectativas de Rusia. Xavier Colás opina que no es probable que exista un acuerdo de paz fructífero a corto plazo, ya que a Rusia no le compensa, porque sigue teniendo expectativas de obtener un acuerdo que juegue más a su favor, por lo que prolongará la guerra lo que haga falta. Señala el periodista que: «Las expectativas de Rusia son las que han condenado a Europa». Moscú sigue esperando a que llegue el fin de la Unión Europea y del capitalismo.
A la hora de valorar los países según su fuerza y poder, Colás hace dos distinciones claras:
- Los países carnívoros: aquellos capaces de librar una guerra contra la razón, contra toda lógica. Un país carnívoro es capaz de mantener una guerra desastrosa, de la que no obtenga ningún tipo de beneficio, y demostrar así su fuerza.
- Los países vegetarianos: Europa está formada por países vegetarianos que, en contraposición con los carnívoros, son temerosos y no valientes.
Francia es el objetivo número uno de Rusia. Rusia ha quitado oponentes del tablero de juego: uno de ellos, el más grande quizás, es Estados Unidos. Por tanto, su principal amenaza para lograr conseguir a Ucrania es Francia, por su paraguas nuclear, el arsenal armamentístico que posee y su centralidad territorial (conecta a países tanto cercanos como lejanos a la guerra).
Por concluir la ponencia, pese a que después se ha abierto un interesantísimo debate entre los asistentes para ahondar en ciertos temas al igual relacionados con Rusia, Xavier Colás ha destacado las tres principales aspiraciones de Rusia:
- Asustar a Europa y atemorizar a los europeos.
- Destruir o aniquilar al Estado Ucraniano sin piedad.
- Mantener o crear negocios y alianzas con Estados Unidos.
Por último, destacar la relevancia de los hidrocarburos, como motor que moldea el futuro del país. Dice Colás: «En Rusia, el dinero sale de la tierra —en forma de gas e hidrocarburos—, pasa por encima de la gente y llega a las arcas del Estado.



