Que el número de ocupados haya subido pero el de las horas trabajadas se encuentre rezagado es para los economistas un mal síntoma porque apunta problemas de productividad. “Contratamos a más gente y hay más población empleada, pero se ha producido menos -el PIB ha crecido menos que el empleo- y, por ello, la economía crece menos”, explica Francisco Coll Morales, economista e investigador de la Fundación Civismo. “Al final, el crecimiento económico depende de una evolución positiva del PIB. Y, pese a que tenemos más población empleada, este dato nos dice que esta población produce menos y nos ha impedido crecer”, concluye.
Informe: Análisis del Impacto Económico del Salario Mínimo Interprofesional (2020-2026)
El peso del SMI se multiplica por cuatro: pasa del 3,5% al 12,7% de los asalariados en seis años. La productividad española se sitúa un 14% por debajo de la media de la Unión Europea, mientras que el SMI supera en más de un 10% la media europea. En las microempresas...



