Que el número de ocupados haya subido pero el de las horas trabajadas se encuentre rezagado es para los economistas un mal síntoma porque apunta problemas de productividad. “Contratamos a más gente y hay más población empleada, pero se ha producido menos -el PIB ha crecido menos que el empleo- y, por ello, la economía crece menos”, explica Francisco Coll Morales, economista e investigador de la Fundación Civismo. “Al final, el crecimiento económico depende de una evolución positiva del PIB. Y, pese a que tenemos más población empleada, este dato nos dice que esta población produce menos y nos ha impedido crecer”, concluye.
Informe: Impacto del Ingreso Mínimo Vital en la economía española (2020-2026).
6 de cada 10 hogares perceptores llevan más de tres años recibiendo la prestación, lo que plantea interrogantes sobre su capacidad para favorecer la autonomía económica. El impacto del IMV sobre la reducción de la pobreza es significativamente inferior al esperado. La...



