En una España desgastada por un empobrecimiento general, en la que el crecimiento de la riqueza per cápita de los españoles ha permanecido prácticamente estancada desde 2007, en la que millones de ciudadanos no tienen capacidad económica para alquilar y menos todavía para comprar una vivienda, y en la que estamos asistiendo a un grave deterioro democrático, las asociaciones de empresarios tenemos la responsabilidad de elevar la voz y defender los intereses no sólo de nuestros asociados, sino también del empresariado en general y el bien del país, siempre con la debida independencia. El silencio medroso, disfrazado de prudencia, la negación de la realidad o el compadreo con el poder político sobran…
El coste de la burocracia
Nadie duda hoy de que uno de los problemas importantes a los que se enfrenta la economía de nuestro país es el exceso de trámites, muchos de ellos confusos y excesivamente complejos, a los que se enfrentan las empresas a la hora de llevar a cabo sus actividades....



