En ocasiones la realidad imita la ficción. Para aquellos que, como yo, crecimos en los complejos días de la Guerra Fría y asistimos al surgimiento de un nuevo tiempo con la unificación de Alemania, la disolución de la Unión Soviética, la creación y expansión de la Unión Europea y la paralela ampliación de la Alianza Atlántica, la globalización y el inicio de la Revolución Digital, entre otros grandes temas, resulta difícil creer la deriva política de Estados Unidos. ¿Cómo es posible que la gran potencia de nuestros días se debata entre la elección de Biden o Trump para ocupar la Casa Blanca? ¿Es que no hay nadie más que pueda ser elegido?
El coste de la burocracia
Nadie duda hoy de que uno de los problemas importantes a los que se enfrenta la economía de nuestro país es el exceso de trámites, muchos de ellos confusos y excesivamente complejos, a los que se enfrentan las empresas a la hora de llevar a cabo sus actividades....



