En ocasiones la realidad imita la ficción. Para aquellos que, como yo, crecimos en los complejos días de la Guerra Fría y asistimos al surgimiento de un nuevo tiempo con la unificación de Alemania, la disolución de la Unión Soviética, la creación y expansión de la Unión Europea y la paralela ampliación de la Alianza Atlántica, la globalización y el inicio de la Revolución Digital, entre otros grandes temas, resulta difícil creer la deriva política de Estados Unidos. ¿Cómo es posible que la gran potencia de nuestros días se debata entre la elección de Biden o Trump para ocupar la Casa Blanca? ¿Es que no hay nadie más que pueda ser elegido?
El maquillaje de la reforma laboral: el gasto en prestaciones no se frena pese la caída «estadística» del paro
En total ha habido 1,82 millones de perceptores de este subsidio en 2023, con un gasto equivalente al 1,5 % del PIB. El Gobierno sigue presumiendo de los efectos que ha tenido la reforma laboral en el mercado laboral. Esta medida tenía como objetivo acabar con la...



