La última semana de agosto tuvo lugar en la pista de Roland Garros, París, un debate muy interesante sobre la economía francesa, en el que participaron siete políticos que, seguramente, serán los candidatos más relevantes en las próximas elecciones presidenciales, que se celebrarán en abril y mayo de 2027.
Los participantes contestaron las preguntas de cinco empresarios sobre los problemas más importantes de la economía del país. Si un acuerdo hubo entre los políticos fue que la economía francesa está pasando hoy por un momento difícil y que se enfrenta a problemas muy serios, en especial en lo que hace referencia a su sector público, con unas cuentas desequilibradas, una deuda pública muy elevada y un sistema de pensiones insostenible a medio y largo plazo. Las propuestas para tratar de encontrar soluciones a estas cuestiones fueron muy diversas y, a menudo, reflejaron profundas diferencias…



