Doce conciertos. Cuatro fines de semana. Cerca de 600.000 espectadores. Hasta 200 millones de euros de gasto directo asociado y alrededor de 10.000 trabajadores implicados en un proyecto preparado durante más de un año. Las dimensiones de la llegada de Shakira a Madrid permiten entender por qué lo que comienza este viernes 18 de septiembre trasciende ampliamente una gira musical.
La artista colombiana permanecerá instalada en la capital hasta el 11 de octubre con una residencia que convierte a Madrid en la única parada europea de la recta final de Las Mujeres Ya No Lloran World Tour. Durante 24 días, Shakira actuará doce noches en Iberdrola Music, en Villaverde, dentro de una infraestructura temporal construida específicamente alrededor de su espectáculo. El Ayuntamiento de Madrid calcula una afluencia de unas 57.000 personas durante cada jornada del evento, mientras que la organización espera despachar en el conjunto de la residencia alrededor de 600.000 entradas.
El alcance de Shakira puede medirse también fuera del recinto. El doctor en Economía Albert Guivernau estima, en declaraciones recogidas por EFE, que los doce conciertos pueden generar entre 150 y 200 millones de euros de gasto directo asociado en Madrid. La cifra engloba mucho más que las entradas: alojamiento, restauración, transporte, compras y ocio forman parte de una economía paralela que se activa alrededor de cada actuación.



