Los cinco palos fiscales del pacto entre PSOE y Ciudadanos
26 de febrero de 2016
Por admin

Por Diego Sánchez de la Cruz

El acuerdo alcanzado entre PSOE y Ciudadanos ha generado entusiasmo entre quienes favorecen el pacto entre ambas formaciones, pero también ha hecho saltar ciertas alarmas. Y es que, a pesar de que el acuerdo nace del consenso, lo cierto es que los dos partidos se han puesto de acuerdo en aprobar medidas que, en caso de aplicarse, pueden suponer una pérdida de competitividad fiscal para España.

Llama la atención, de hecho, que Pedro Sánchez y Albert Rivera se han esforzado en señalar que su pacto no sube los impuestos, cuando un segmento de los contribuyentes españoles sí quedaría sujeto a diversas alzas tributarias de acuerdo con el documento presentado.

Cierto es que la reforma integral del sistema tributario de la que hablan PSOE y Ciudadanos no estaría lista hasta 2017 y, por tanto, su aplicación llegaría en 2018. Sin embargo, el documento suscrito por los dos partidos encierra algunas medidas preocupantes para el contribuyente.

Subida de hasta el 35% en Sociedades

Por ejemplo, habla de «reformar en profundidad el Impuesto de Sociedades con un doble objetivo de acercar los tipos efectivos a los tipos nominales». Este punto se traduciría en un aumento de la presión fiscal que soportan las sociedades que operan en nuestro país.

Así, el tipo efectivo del Impuesto de Sociedades se mueve en niveles del 18-19%, mientras que el tipo nominal del gravamen fijado para 2016 es del 25%, una rebaja de cinco puntos porcentuales con respecto a 2014. Por tanto, caminar hacia la convergencia entre los gravámenes efectivos y los nominales supondría disparar este gravamen en más de seis puntos, un aumento del 35%.

«Caza al rico»

Otro punto del acuerdo que genera incertidumbre es el anuncio de que se «estudiará la creación de un impuesto extraordinario sobre las grandes fortunas para ayudar a conseguir el equilibrio presupuestario». Ciertamente, si España no tiene sus cuentas en orden no es porque no grave la riqueza de manera onerosa:

«Armonización»

Desde el punto de vista del atractivo fiscal, también resulta preocupante que se pretenda armonizar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Estoimpediría que regiones que apuestan por reducirlo hasta su práctica inexistencia se vean obligadas a volver a imponer este castigo fiscal a los ciudadanos.

No está de más recordar, además, que las agresivas bonificaciones que ha aplicado Madrid en este tributo no han impedido que siga recaudando el doble que Cataluña por este concepto, por lo que la propuesta de armonización parece más dogmática que práctica.

No hay rebajas inmediatas en IRPF

El acuerdo no avanza, por otro lado, ninguna rebaja en el IRPF que soportan las clases medias. Se habla de «reformar» este tributo con el objetivo de reducirlo, pero el único compromiso en firme es el de no subir los tipos. Esta agenda choca con la del PP, que defendió en campaña diversas reducciones de este gravamen, pero también contrasta con el discurso de Ciudadanos, que a finales de 2015 seguía abogando por un recorte generalizado de los tipos de este impuesto.

Las ETVE

PSOE y Ciudadanos plantean también la eliminación del régimen de Empresas de Tenencia de Valores Extranjeros. Este último punto afectaría a un cuarto de la inversión extranjera neta, que llega a España por esta vía. Además, eliminar las ventajas fiscales que ofrece esta fórmula nos alejaría del marco europeo, ya que las ETVE se crearon en 1995 para emular modelos vigentes en Dinamarca, Suecia, Irlanda, Holanda o Bélgica.

Otros puntos del acuerdo

De lo que sí hablan PSOE y Cs es de aprobar una rebaja del llamado «IVA cultural» y de revisar la fiscalidad medioambiental para ajustarla a la realidad europea. Lo primero debería traducirse en que las entradas para cine, teatro, ópera, conciertos, toros… pasarán al 10%. Lo segundo pasaría por eliminar el Impuesto de Matriculación e introducir en su lugar una tasa que grave las emisiones de CO2 y NO2.

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