La mal llamada tasa Tobin es el impuesto a las transacciones financieras que acaba de sacar adelante el gobierno de Pedro Sánchez. Un impuesto que grava con el 0,2% la compra de acciones de empresas españolas con una capitalización bursátil de más de 1.000 millones de euros, y con el que el gobierno español pretende recaudar hasta 850 millones de euros. Se trata del impuesto es clásico del que tiran muchos gobiernos precisamente para aumentar su recaudación. Eso sí, hay países que han tenido que eliminar ese impuesto porque ha provocado la huida de capital. Un claro ejemplo es el de Suecia, pero el impuesto no duró mucho tiempo porque fue un fracaso para la economía del país.
Informe: Impacto del Ingreso Mínimo Vital en la economía española (2020-2026).
6 de cada 10 hogares perceptores llevan más de tres años recibiendo la prestación, lo que plantea interrogantes sobre su capacidad para favorecer la autonomía económica. El impacto del IMV sobre la reducción de la pobreza es significativamente inferior al esperado. La...



