La periodista Ketty Garat presentó en Pamplona el libro en el que reconstruye la trama de corrupción que rodea al Partido Socialista y al Gobierno de Pedro Sánchez.
El Auditorio del Colegio de Médicos de Navarra acogió el pasado miércoles 3 de junio la presentación de Todos los hombres de Sánchez, el libro en el que la periodista Ketty Garat, adjunta al director de The Objective, documenta cuatro años y medio de investigación sobre la corrupción en el entorno del Partido Socialista y del Gobierno de Pedro Sánchez. El acto, organizado por la Fundación Civismo, reunió a más de trescientas personas —«uno de los auditorios que veo más lleno», reconoció la autora— y contó con la presencia de su presidente, Julio Pomés, y su director general, Albert Guivernau. El acto comenzó con un minuto de silencio en memoria de los cinco policías forales fallecidos ese mismo día.
El hilo del Watergate
Garat describió el origen del libro como «la historia de una caída del guindo». Hace cuatro años y medio comenzó a tirar de un hilo sin saber a dónde llevaba. El título —guiño explícito a Todos los hombres del presidente, la crónica del Watergate de Woodward y Bernstein— resume esa idea: «Una investigación que te atrapa, que te obsesiona, que te obceca y que al final llegas a un lugar inesperado». El hilo conductor, dijo, «es la obsesión de un periodista por encontrar la verdad».
El libro nació, en su origen más inmediato, de una información comprometedora sobre José Luis Ábalos que encendió todas las alarmas dentro del Gobierno. Cuando la periodista se lo mencionó a Óscar López en el 40.º Congreso Federal del PSOE en Valencia, la reacción fue reveladora: no desmintió la información, sino que dijo «yo no he sido». Poco después apareció Santos Cerdán con otras informaciones. El objetivo, explicó Garat, era encapsular en un escándalo personal una investigación que iba mucho más allá. Ella siguió tirando del hilo.
Navarra como laboratorio
Navarra no es un escenario periférico en esta historia, sino su punto de partida. Todo comenzó aquí, en 2014, con el proyecto de la Mina Muga y con las relaciones entre Santos Cerdán y el entorno de Ábalos. Navarra fue el laboratorio en el que se ensayó la normalización progresiva de EH Bildu como socio de gobierno: primero una abstención, luego un voto a favor, primero en esta comunidad, luego en el Congreso de los Diputados. «Todo estaba en la cabeza de Pedro Sánchez», afirmó Garat. «Si el cerebro de la operación era Pedro Sánchez, la mano ejecutora era Santos Cerdán».
Los vídeos del Comité Federal del PSOE del 1 de octubre de 2016 —que la periodista consiguió cuatro días antes de entregar el manuscrito— son, para ella, la clave que permite entender al Pedro Sánchez de 2026: «Se entiende perfectamente que para Pedro Sánchez todo es un instrumento y un vehículo para llegar al poder y para perpetuarse en el poder. Es el único objetivo que persigue».
Lo más difícil no fueron los ataques
A la pregunta de qué había resultado más duro —conseguir la información o soportar las consecuencias de publicarla—, Garat respondió sin titubear: lo más difícil había sido «intentar frenar los sentimientos, la rabia y la ira en ocasiones para seguir investigando, para no perder el tiempo en nimiedades». Los ataques duelen —desde mesas de tertulia, desde la tribuna del Congreso, o del propio Consejo de Ministros—, pero un periodista que está en medio de una investigación compleja no puede permitirse perder el tiempo en ellos: «Lo importante no eres tú».
El libro es también, en ese sentido, un ejercicio de fiscalización de la prensa. Una parte de los medios, denunció Garat, ha ejercido durante estos años como «sicarios del poder» en lugar de contrapeso, con el único objetivo de que la ciudadanía no se creyera lo publicado: «Todo lo que hace un año y medio era tildado de bulo, de fake news, aparece en un informe de la UCO».
Una causa sin precedentes
La conversación desembocó en el análisis de la investigación judicial conocida ese mismo día. Para Garat, lo que está aflorando supera en gravedad a todo lo anterior —mascarillas, caso Koldo, SEPI, hidrocarburos—, se trata de un presunto delito contra las altas instituciones del Estado, comparable en naturaleza al del 1-O: «Han utilizado al partido que soporta y sostiene al Gobierno para atacar a las instituciones del Estado desde dentro», afirmó. Y añadió: «Han puesto al lobo a cuidar de las gallinas. Me he dado cuenta a lo largo de estos cuatro años y medio de cuán frágil es nuestro sistema y cuán vulnerables somos», reflexionó. La Constitución, explicó, no estaba diseñada para ser atacada desde dentro por una estructura paralela al Gobierno dedicada a corromper las instituciones.
Sobre si el Ejecutivo llegará a las elecciones de 2027, Garat no dejó margen a la duda: «Yo creo que no va a aguantar». Quedan pendientes, entre otras cosas, la previsible condena a Ábalos y Koldo García, el informe patrimonial sobre Santos Cerdán, la declaración de Rodríguez Zapatero y el levantamiento de varios secretos de sumario: «Dicho en un titular: es imposible».
El acto terminó con una larga fila para hacerse con un ejemplar y la firma de la autora. Garat no terminó con una nota de satisfacción sino de tarea pendiente: «Hay que limpiar y después de limpiar habrá que empezar a construir». La Fundación Civismo, que concedió a Garat su Premio Sociedad Civil hace unos meses, cerró el evento señalando que Todos los hombres de Sánchez «marca el camino para las futuras generaciones de periodistas de este país».



