Pablo M. Díez, ex corresponsal del diario ABC en China y Asia durante dos décadas y actual director del mismo diario en el área de internacional, ha moderado un desayuno de prensa abordando la interesante cuestión de China.
Comenzaba, a través de su experiencia personal, titulando las dos ultimas décadas en china como: «20 años de la globalización a la nueva Guerra Fría«, para ejemplificar, a través de su experiencia personal viviendo allí durante 12 años, los cambios que han ocurrido en China en las últimas dos décadas.
A su llegada, China estaba empezando a crecer económicamente, situándose como la sexta economía mundial, reemplazando a Francia, y escalando hasta posicionarse como la segunda e incluso disputarse la hegemonía con Estados Unidos. «Antes, China estaba abierta al mundo; hoy lidera una Guerra Fría junto con Rusia y Corea del Norte en oposición a Occidente, aunque no de manera absoluta, ya que mantiene relación con Europa» comenta el periodista.
Pablo ha narrado también su visita a una fábrica en plena guerra textil, y ha destacado la sorpresa al descubrir que ahí trabajaban 13h diarias con un único descanso sin considerarlo explotación por los directivos de la fábrica.
El ponente ha tratado también la cuestión de las purgas con la llegada de Xi Jinping. Purgas como la del jefe de la policía chino que escondía una importante trama de corrupción, como la del asesinato de un socio británico a manos de su mujer, la cual desencadenó la mayoría de purgas siguientes, o la del ministro de exteriores, que ejercía de interlocutor internacional y cuya desaparición generó gran inestabilidad.
Con Xi Jinping, China ha pasado a ser un país mucho más cerrado, con una deriva claramente autoritaria y más centralista. A raíz de este régimen, la economía se ha estancado, y la falta de confianza ha crecido, provocado que, empezando con la guerra comercial y culminando con el COVID-19, se rompiera el proceso de globalización. Pablo M. Díez sentencia: «La llegada de Xi Jinping ha significado el paso de una dictadura colectiva a una personalista», lo que abre paso al debate de qué ocurrirá cuando él no esté.
Pablo M. Díez ha terminado su intervención destacando el gran logro de crecimiento económico y de desarrollo tecnológico conseguido por China en las últimas décadas, y el gran reto al que se enfrenta en las próximas décadas: su relación con Estados Unidos.



