Manuel Álvarez Tardío, catedrático de Historia del Pensamiento Político y los Movimientos Sociales y Políticos en la Universidad Rey Juan Carlos, ha abordado este lunes 19 de enero el impacto de la Ley de Memoria Histórica en el marco del ciclo «Democracia liberal y calidad institucional en España: Análisis del impacto de las dos últimas legislaturas». Una sesión mensual en la sede de la Fundación Civismo, donde se profundiza en el análisis crítico de las dos últimas legislaturas, para contrastar diagnósticos y proponer soluciones constructivas.
El diálogo, organizado por la Fundación Civismo y el Centro Libre Arte y Cultura (CLAC), contó además con la colaboración de la Fundación Conversación y la Fundación Cultura Libre, consolidándose como un espacio de reflexión sobre los desafíos que atraviesa la democracia española.
Álvarez Tardío ha expuesto con solidez los orígenes de la creación de esta ley y sus endebles bases constitucionales. La idea nace desde una parte de la sociedad que percibe la democracia española con un gran déficit de legitimidad, y consideran poco contundentes las medidas tomadas al reconocer el legado de aquellos que han luchado contra la dictadura.
Ley de Memoria Histórica identifica la ampliación de derechos ligada al régimen democrático con la idea de que la democracia española aún le debe mucho a aquellos que lucharon contra el franquismo. Por tanto, es una ley que parte de una premisa ideológica: la memoria individual.
El catedrático concluye señalando que lo que realmente necesitamos es «una democracia que nos permita avanzar: avanzar en términos de memoria, en términos económicos, etc.»



