El periodismo también desayuna con preguntas incómodas. Esta mañana, en el encuentro Líderes de Información organizado por la Fundación Civismo y la Fundación Conversación, hemos compartido reflexiones sobre un oficio que atraviesa, como la sociedad a la que observa, un momento de profunda transformación. La invitada fue Ana Samboal, periodista y autora del libro El fin de la clase media, quien puso sobre la mesa un diagnóstico tan claro como inquietante: la destrucción económica no solo afecta a los ciudadanos, sino que condiciona de manera directa la calidad y el futuro del periodismo.
Samboal ha defendido que los cambios económicos estructurales están moldeando el ecosistema informativo. “La clase media se está estrechando y eso es un riesgo”, ha afirmado, subrayando que no se trata únicamente de un problema de desigualdad, sino de estabilidad democrática. Un periodismo fuerte —recordó— necesita una sociedad con ciudadanos capaces de informarse, pagar por contenidos y exigir rigor. Cuando esa base se debilita, el sistema entero se resiente.
El debate ha girado pronto hacia el papel de las grandes plataformas tecnológicas. Google y los algoritmos han sido los protagonistas inevitables de una conversación marcada por la complejidad del presente. La dependencia de los medios respecto a los buscadores y las redes sociales plantea dilemas difíciles: visibilidad frente a independencia, clics frente a criterio editorial. En un entorno gobernado por algoritmos opacos, el periodismo lucha por mantener su función esencial sin quedar reducido a un producto optimizado para máquinas.








