Editorial Almuzara, 160 pp. (2025)
Ana Samboal
El final de la clase media funciona como un espejo incómodo: nos invita a mirar de frente lo que se ha perdido y lo que aún podría salvarse. Parte del diagnóstico de una transformación social profunda, en la que aquella franja intermedia —ni rica ni pobre, mediana en hábitos, aspiraciones y estabilidad— deja de existir, desdibujando los rasgos de una clase social que en otro tiempo fue mayoritaria. La obra no se limita a constatar la erosión material: describe también un cambio en las certezas culturales, las expectativas de vida, las oportunidades de progreso y la ilusión colectiva de estabilidad.
Más allá de estadísticas o cifras, el libro pretende capturar un desplazamiento colectivo: cómo generaciones que soñaban con prosperar mediante méritos personales, trabajo honrado y esfuerzo constante han visto desvanecerse ese ideal. El relato apunta a una sensación de precariedad permanente, donde la seguridad en el empleo, la vivienda digna, la previsibilidad del futuro y la confianza en las instituciones se convierten en privilegios cada vez más exclusivos. A la vez, señala las consecuencias de ese declive en la cohesión social, en la capacidad de proyectar planes de vida y en la sensación de pertenencia a un proyecto compartido.
El valor del libro radica en ofrecer una visión social amplia, pero narrada desde lo cotidiano: no como abstracción académica, sino como experiencia posible de una parte importante de la población. Su diagnóstico no busca culpables individuales, sino interpretar una tendencia estructural: los efectos de los cambios económicos, tecnológicos y políticos de las últimas décadas sobre quienes vivían —o aspiraban a vivir— en el centro. El resultado es una reflexión colectiva sobre qué se ha perdido, qué ha cambiado y qué puede estar en juego si la clase media desaparece como referente social y cultural.
En definitiva, El final de la clase media plantea una pregunta inquietante: si la clase media se disuelve, ¿qué queda de las sociedades que se basaban en ella? Es una llamada a pensar el futuro desde la precariedad real, desde las dudas, desde la incertidumbre, pero también desde la conciencia de que sin una clase media sólida, el tejido social corre peligro: no por nostalgia, sino por responsabilidad compartida.
Sobre Fundación Civismo
Civismo es un think tank, o catalizador de ideas, que trabaja en la defensa de la libertad personal bajo los principios del liberalismo clásico. Mediante su labor investigadora, evalúa los efectos de las políticas económicas y sociales, los comunica a la opinión pública y propone alternativas. Promueve así una sociedad civil activa, que se involucre en el diseño de unas políticas públicas hechas a la medida del ciudadano, de modo que éste pueda ejercer su libertad individual, contribuyendo así a la prosperidad colectiva. Sus principales valores son la primacía de la persona, la tolerancia, el Estado limitado y representativo, el imperio de la ley, la propiedad privada y el libre mercado.




