Debate, 55 pp. (2025)
Diego S. Garrocho
En una sociedad cada vez más polarizada, donde la irracionalidad se abre paso con facilidad, la defensa de la moderación se convierte en un gesto necesario y valiente. Con el título Moderaditos, Garrocho ironiza sobre la etiqueta despectiva que disparan aquellos que buscan la comodidad de una trinchera identitaria. Su libro es, en esencia, una reivindicación del pluralismo, del pensamiento libre y de la responsabilidad ciudadana; una defensa de un conservadurismo razonable, de raíz aristotélica, alejado de radicalismos y arrebatos emocionales.
Garrocho describe al radical como la “persona frágil que no está dispuesta a desafiar su propio punto de vista”, aunque a lo largo del ensayo aclara que su crítica se dirige más al radicalismo de las formas que al de los principios. “Nadie eleva el tono cuando sabe que está venciendo en un debate”, recuerda, subrayando la importancia de la cortesía. Para el autor, la convivencia exige un grado de lúcido escepticismo, y la democracia solo puede sostenerse si existen condiciones que hagan posible la conversación y la deliberación. No en vano, la democracia liberal no solo requiere buenas leyes, sino que “exige una interiorización, otra vez Tocqueville, de ciertos hábitos del corazón”
Sobre Juan Milián Querol
Politólogo, especialista en consultoría en comunicación y estrategia política. Es Coordinador General de Estrategia Política del Partido Popular de Catalunya y asesor de comunicación y estrategias políticas en campañas municipales, autonómicas, generales y europeas. Ha escrito libros como El acuerdo del seny. Superar el nacionalismo desde la libertad (Unión Editorial, 2014). Colabora con varios medios de comunicación y fue diputado del Parlament de Catalunya por el Partido Popular durante tres legislaturas, entre 2011 y 2017. También ha sido miembro del Consejo Rector del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO) y es integrante de la junta de la Associació Catalana de Comunicació i Estratègia Política (ACCIEP).




