Editorial Ladera Norte, 472 pp. (2025)
Enrique Lynch
Enrique Lynch construye con Nubarrones II un territorio íntimo y estético donde filosofía, arte, literatura, cine y música se entrecruzan con lo personal hasta casi confundir fronteras. Los textos reúnen ensayos breves, reflexiones autobiográficas, ejercicios literarios y gustosas manías, con una mirada que parte de lo vivido —la infancia, el exilio, los amores, la salud—, pero vuela sobre lo universal gracias al gusto por la forma, el detalle y la perspicacia crítica.
Este volumen es más confesional que el primero: Lynch no teme mostrar su voz herida, su melancolía, las contradicciones de un intelectual que ha vivido muchos cruces y rupturas. Hay crítica, humor escéptico, culto a lo bello y rechazo de lo cliché, pero también un placer evidente en la escritura misma. Los “nubarrones” ya no son solo ocurrencias filosóficas: son fragmentos del alma, testigos de una vida que piensa con libertad, sin el peso de tener siempre que dar respuestas contundentes.
Nubarrones II funciona como el cierre que se necesitaba: una obra que reconcilia lo intelectual con lo emocional, que no disimula lo frágil ni lo ambiguo, pero tampoco renuncia a la exigencia estética ni al pensamiento exigente. Es lectura para quien no busca consuelo fácil, sino reconocimiento de que pensar, sentir y mirar con curiosidad puede ser un modo de resistencia tranquila.
Sobre Albert Guivernau
Doctor en Economía y profesor universitario. Ha formado parte del claustro de la Universidad Abat Oliba CEU y la Universidad de Barcelona. Ha participado en proyectos europeos como coordinador de la Cátedra Jean Monnet en Integración Fiscal Europea (EUFIS) de la UAO CEU. En su trayectoria profesional ha ejercido de asesor económico y de políticas públicas en el ámbito local. Colaborador en diversos medios de comunicación y uno de los impulsores del Club Tocqueville.




