Uno de los objetivos del presidente de Estados Unidos a la hora de poner en marcha sus sorprendentes –y a menudo poco coherentes– políticas arancelarias es obtener ingresos fiscales que contribuyan a financiar el gasto público. Tal objetivo tiene amplios antecedentes históricos. Pero, con el paso del tiempo y el desarrollo de los estados fiscales modernos, la protección de la producción nacional se ha convertido, sin duda, en el objetivo prioritario de los impuestos de aduanas. Es cierto que, en haciendas poco desarrolladas, el componente fiscal de los aranceles ha tenido –y tiene aun en algunos casos– cierta relevancia…
El maquillaje de la reforma laboral: el gasto en prestaciones no se frena pese la caída «estadística» del paro
En total ha habido 1,82 millones de perceptores de este subsidio en 2023, con un gasto equivalente al 1,5 % del PIB. El Gobierno sigue presumiendo de los efectos que ha tenido la reforma laboral en el mercado laboral. Esta medida tenía como objetivo acabar con la...



