Así, desde la aprobación de la reforma laboral, el paro registrado baja pero la factura del desempleo sigue subiendo. En 2023, 1,82 millones de personas percibieron prestaciones por desempleo, con un coste equivalente al 1,5% del PIB. La aparente contradicción encierra una de las claves del nuevo mercado laboral español: la intermitencia del empleo no se ha esfumado, solo se ha escondido bajo la alfombra y ahora se sostiene parcialmente con recursos públicos durante los periodos de inactividad, según las conclusiones de un estudio del Centro de Análisis de la Sostenibilidad del Modelo Económico (CASME) de la Fundación Civismo…
Fijos discontinuos, maquillaje administrativo para camuflar la precariedad laboral
Ni mayor estabilidad, ni cambios estructurales. La drástica reducción de la temporalidad registrada tras la reforma laboral no responde a una transformación profunda del mercado de trabajo, sino principalmente a un cambio normativo y estadístico. Cambios contables....



