Así, desde la aprobación de la reforma laboral, el paro registrado baja pero la factura del desempleo sigue subiendo. En 2023, 1,82 millones de personas percibieron prestaciones por desempleo, con un coste equivalente al 1,5% del PIB. La aparente contradicción encierra una de las claves del nuevo mercado laboral español: la intermitencia del empleo no se ha esfumado, solo se ha escondido bajo la alfombra y ahora se sostiene parcialmente con recursos públicos durante los periodos de inactividad, según las conclusiones de un estudio del Centro de Análisis de la Sostenibilidad del Modelo Económico (CASME) de la Fundación Civismo…
Florentino Portero: «¿Qué fue de nosotros?»
¿Cómo es posible que hayamos llegado a este nivel de deterioro de nuestra acción exterior? ¿Qué le ha pasado a la sociedad española, antaño empeñada en jugar un papel relevante en la política europea y americana, para renunciar a esos objetivos y aceptar políticas y...



