La paradoja de Sísifo: el socio invisible
17/10/2026

Hace años descubrí que un calendario podía explicar mejor los impuestos que cualquier manual de economía. Intentaba explicarle a mi hijo de diez años qué eran el IRPF, las cotizaciones, el IVA… Le expliqué: «imagínate que papá empieza a trabajar el 1 de enero. Enero no es para nosotros. Febrero tampoco. Marzo, abril, mayo, junio… Y buena parte del verano, tampoco. Durante esos meses trabaja para financiar hospitales, colegios, carreteras, pensiones o ayudas; cosas que compartimos como sociedad, aunque no siempre las utilicemos directamente.»

Me miró sorprendido.

Pero había entendido algo esencial: los impuestos dejan de ser abstractos cuando los convertimos en tiempo. Y el tiempo, cuando se entrega, no vuelve. Recientemente encontré una cifra que hizo aquella conversación todavía más gráfica. La Fundación Civismo, un thinktank de orientación liberal, sitúa en 2026 el denominado Día de la Liberación Fiscal en el 20 de agosto: 231 días para generar, según su metodología, el equivalente a los impuestos y cotizaciones soportados durante el año…

Publicaciones relacionadas