Los decretos de vivienda que ha propuesto el Gobierno siguen vivos pese al fracaso parlamentario de la pasada semana. En este caso, caminan hacia una votación en la Diputación Permanente donde Junts no es determinante, aunque sí lo será el voto del Partido Nacionalista Vasco (PNV). De ahí que el primer decreto, el que contiene medidas como la protección contra los desahucios, el veto a la compra especulativa o una prórroga extraordinaria de dos años en el contrato de alquiler, tenga opciones de salir adelante con el apoyo de los vascos. No así el segundo, que contiene uno de los principales reclamos del Sindicato de Inquilinas: un cambio estructural en la forma de concebir el mercado del alquiler para que cada vez que venza un contrato, se renueve automáticamente. De esta forma, el propietario solo puede echar a su inquilino justificando un impago o si necesita el piso para él o para un familiar. Y aquí está el nudo gordiano que nadie consigue desatascar. Pero ¿por qué es tan polémica esta medida?…
Albert Guivernau: “España crece, pero necesita recuperar el terreno perdido en productividad y poder adquisitivo”
España mantiene una trayectoria de crecimiento, pero persisten desafíos relacionados con la productividad, los salarios, la inversión y la capacidad adquisitiva de los hogares. Albert Guivernau, director de Fundación Civismo y doctor en Economía, analiza en esta...



