Robert Amsterdam, abogado internacional y fundador del despacho Amsterdam & Partners LLP., junto con su compañero Christopher Wales, asesor fiscal de ex primeros ministros británicos como Tony Blair y Gordon Brown , han acudido a un Desayuno de actualidad organizado en la sede de la Fundación Civismo para hablar sobre la «voracidad recaudatoria» y los «abusos» de la Agencia Tributaria.
El abogado Robert Amsterdam ha alertado sobre la situación del sistema fiscal en España, que calificó como «uno de los más opresivos». Lo que le llevó a comparar España con Corea del Norte en materia fiscal. Durante su intervención, subrayó especialmente el clima de temor que, a su juicio, existe entre los ciudadanos; destacando los jóvenes emprendedores y contribuyentes con menos recursos.
En su diagnóstico, R. Amsterdam afirmó que la Agencia Tributaria presenta comportamientos que pueden asemejarse a los de una organización coercitiva, llegando a referirse a ella como una «mafia». Entre los elementos señalados, mencionó los incentivos individuales que tiene el inspector (se lleva un porcentaje de lo recaudado), la obligación de pagar sanciones antes de poder recurrirlas con procesos judiciales que pueden prolongarse durante años, y una mayor presión sobre contribuyentes con mayor visibilidad o recursos económicos.
Asimismo, denunció la existencia de prácticas como la extorsión para llegar a acuerdos y evitar la vía judicial. A ello, se suma la presunción de veracidad por parte de Hacienda, junto con una clara asimetría de recursos entre el Estado y el contribuyente.
Desde una perspectiva jurídica, Robert Amsterdam sostuvo que estas dinámicas pueden entrar en conflicto con derechos fundamentales como el equilibrio de poder entre ciudadano y Estado, el derecho a una buena administración recogido en el artículo 41 de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, y el principio de proporcionalidad. Como ejemplo, citó la publicación de listados de deudores o el contacto con el entorno personal de los afectados.
Durante la ponencia, tanto R. Amsterdam como C. Wales insistieron en la necesidad de establecer reformas estructurales, subrayando que el debate no debe limitarse a subir o bajar impuestos. Entre sus propuestas, destacaron la integración del Ministerio de Hacienda con el de Economía para alinear la política fiscal con el crecimiento económico, así como una revisión de medidas como la conocida «Ley Beckham», cuya aplicación según señalaron no siempre cumple las expectativas generadas entre inversores extranjeros.
Finalmente, R. Amsterdam advirtió que esta cuestión nos es únicamente un «infierno fiscal» sino que es un signo de «salud constitucional». En este sentido, apeló a una mayor implicación ciudadana, señalando la importancia de superar el silencio y fomentar la creación de asociaciones civiles. No obstante, destacó que el impulso decisivo para el cambio debe producirse desde la acción política.












