Trampa, 176 pp. (2025)
Annalisa Mirizio
En noviembre de 2025 se cumplieron cincuenta años del violento asesinato de Pier Paolo Pasolini. El italiano fue un consumado polímata que destacó en mayor o menor medida, pero siempre de manera original, en muy distintas expresiones artísticas e intelectuales. Poliédrico y controvertido, suya es la célebre frase “el fascismo de los antifascistas” en la que denuncia – anuncia- un nuevo fascismo más sutil pero más efectivo en la homogeneización cultural. En su faceta como cineasta basta visionar su filme Il Vangelo secondo Matteo (1964) – en el que por cierto aparece un joven Giorgio Agamben- y compararlo con posteriores aclamadas producciones de idéntica temática made in Hollywood para darse cuenta del terrible desmoche que ha sufrido la cultura desde entonces.
Las publicaciones sobre el autor boloñés, nacido en el histórico quartiere Santo Stefano – dato para nada irrelevante- son numerosas en el último lustro (en 2022 se celebró su centenario) y atienden a sus múltiples facetas. El libro que nos ocupa ayuda a entender el uso del principal resorte al que recurrió Pasolini en el proceso de creación artística: su biblioteca. Mirizio analiza el papel que juega la disposición y la manera de abordar las diferentes lecturas de la biblioteca por parte del “mártir de Ostia”. Una lectura adjetivada por algún crítico como “bulímica”, imperfecta, pero, sin duda, creativa y, por tanto, – hoy lo podemos entender mejor- ajena a lo artificial. Esas críticas al poeta italiano, singularmente las académicas, son confrontadas en el libro a partir de una inicial toma de posición favorable al “método pasoliniano”: “(…) leer mal, leer parcialmente son modos de “estar” en la biblioteca y de “hacerla funcionar” como caja de herramientas propios de toda escritura”. La autora pone en evidencia cómo el propio Pasolini era consciente de esa incomprensión que suscitaba su obra y cómo esto mismo es utilizado por él en la creación dentro del ámbito de su biblioteca-laboratorio. La parte final del libro muestra la plasmación de esos planteamientos en el ejemplo de la puesta en escena de Orgia. Lectura, pues, más que recomendable para quienes “sufrimos” por todos los libros no leídos de nuestra biblioteca y por ello, equivocadamente, “nos retenemos” en ampliarla.
Sobre Marc Tarrés
Profesor titular de Derecho Administrativo de la Universidad de Barcelona. Ha sido también profesor en la Universitat de Girona y la Universitat Oberta de Catalunya. Ha ejercido como Magistrado de refuerzo en los Juzgados de lo contencioso administrativo de Barcelona. Dirige, entre otros, el proyecto de investigación ‘Nuevas regulaciones e innovaciones tecnológicas en el transporte urbano’ (NURETU).




