29
jun
Idealista News

Los contribuyentes españoles son desde ayer, 28 de junio, fiscalmente libres. Según los cálculos del think tank Civismo, todo el dinero que ha ganado un trabajador desde el 1 de enero hasta dicha fecha ha ido destinado a cumplir sus obligaciones con Hacienda y la Seguridad Social.

Dentro de esos 178 días comprometidos, el reparto del gasto es el siguiente: hemos dedicado 102 días a pagar cuotas a la Seguridad Social, 36 al IRPF, 25 al IVA, otros 11 a Impuestos Especiales y los 5 días restantes, a tributos como el IBI, Patrimonio o el Impuesto de Circulación.

A pesar de que la cifra es muy elevada, lo cierto es que se observa una tendencia a la baja en los últimos años. En 2014, por ejemplo, dedicamos al pago de impuestos y cuotas unos 183 días, mientras que en 2006 y 2007, en pleno pico alcista del ciclo económico, se llegaron a superar las 190 jornadas.

No obstante, hay diferencias significativas dependiendo de la autonomía en la que residan los contribuyentes. Y es que, mientras Ceuta, Melilla y La Rioja son las más adelantadas en el calendario, en Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Cantabria y Cataluña el día de la liberación fiscal se retrasa hasta julio. La región catalana es la peor posicionada: sus contribuyentes no son libres hasta el 5 de julio.


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