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nov
OkDiario

El creciente desempleo, el envejecimiento de la población y la falta de reformas han puesto en jaque las cuentas del Ministerio de José Luis Escrivá. La Seguridad Social se encuentra en una situación de quiebra técnica, tras perder desde el año 2010 más de 100.000 millones de euros, unas cifras que se han visto lastradas tras el impacto de la crisis del coronavirus en las arcas del Estado, obligando a Hacienda a inyectar dinero para hacer frente a las prestaciones. Un escenario que ha provocado que las nóminas de las jubilaciones se paguen a través de la deuda pública.

«El actual sistema de pensiones no funciona, ya que la deuda pública paga parte de estas prestaciones. En concreto, más de 150 euros de cada pensión procede ya de la deuda pública, lo que se traduce en que el Ministerio de la Seguridad Social se enfrenta a un procedimiento en quiebra técnica», ha explicado el economista y coordinador del servicio de estudios de la Fundación Civismo, Francisco Coll, en la presentación del informe de ‘Las pensiones en España: una propuesta de reforma real y sostenible’.

En concreto, Coll destaca que «desde el año 2016, el déficit anual del sistema se ha disparado por la desaceleración del empleo, el envejecimiento de la población y la falta de reformas, lo que se traduce en que una parte de las nóminas de los jubilados se pagan con la deuda de las arcas del Estado».

Por su parte, el economista ha avisado al Gobierno de Pedro Sánchez de que «sin una reforma estructural este indicador continuará deteriorándose y nutriéndose cada vez más del deficit público, ya que el fondo de reservas de la Seguridad Social apenas acumula ya 2.000 millones de euros, tras una progresiva e inexorable caída desde 2011 -cuando llegó a atesorar más de 65.000 millones para esta prestación-«.

«La hucha de las pensiones, más conocida como el fondo de reserva de la Seguridad Social, se encuentra vacía y mantiene un sistema de ficción contable. No tiene sentido que siga existiendo una herramienta con la que no se podría pagar las pensiones ni de una semana», explica Francisco Coll.

Además, calcula que con la actual hucha de las pensiones «sólo se podría pagar las nóminas de los jubilados entre cuatro y diez días. No se elimina la hucha de las pensiones, por que ningún Ministro de la Seguridad Social -cartera actual de José Luis Escrivá- quiere este titular en los periódicos». Ante este escenario, urge una reforma coyuntural y de calado del sistema de pensiones español con el objetivo de evitar un colapso en los pagos antes del 2050.

La recaída económica provocada por la segunda ola ha obligado al Gobierno a volver a incrementar el gasto en prestaciones sociales para cubrir el impacto de la crisis sobre las familias y las empresas. Ante este escenario, el Gobierno se ha visto obligado a aprobar un suplemento de crédito a la Seguridad Social en un total de 6.000 millones de euros para cubrir todas las partidas comprometidas.

Reforma del sistema de pensiones

El informe de Civismo plantea un decálogo con diez medidas que podrían contribuir a equilibrar las cuentas del Estado con el objetivo de evitar que el sistema de pensiones se colapse en menos de treinta años. Abrir el debate sobre la fórmula para la revalorización de las pensiones, unificar regímenes y ajustar las reglas paramétricas de acceso al sistema, son algunas de las propuestas que plantean.

Además, piden recuperar el factor de sostenibilidad de la reforma de 2013, establecer una edad de jubilación flexible de 60 a 75 años para que sea el trabajador quien tome la decisión y enviar una carta informativa anual a todos los trabajadores de más de 50 años.

«El Estado debe reorganizar las cuentas de la Seguridad Social con una reclasificación de los gastos e ingresos para una mejor comprensión de las cifras reales relacionadas con las pensiones y reformular la definición de sueldo bruto para que incluya las cotizaciones del empleador», concluye Coll.


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