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may
Republica.com

Las autoridades francesas se frotan las manos con la magnanimidad de un magnate chino que ha tenido la ocurrencia de invitar a 6,400(sí, sí, 6,400) de sus empleados a pasar un fin de semana en la Costa Azul. Reservó 4,760 habitaciones, alquiló 150 autobuses. Puede que sea el mayor viaje de turismo colectivo de un país de la historia. Una final de la Copa de Europa, lo veremos el día 6 si Madrid y Barcelona se enfrentan en Berlín, implica un desplazamiento mayor pero los viajeros permanecen escasas horas en el lugar del partido.

La excursión del grupo chino Tiens, que hace unos 20 años era algo de ciencia ficción, va a dejar en Francia en tres o cuatro días unos 15 millones de euros. La cifra no es una bicoca pero de mayor importancia es su efecto multiplicador, los chinos harán millones de fotos, selfies, películas que luego mostrarán a hijos, amigos, parientes etc… abriendo el apetito de los orientales por conocer un país para ellos de leyenda y del que han oído escasamente hablar en detalle. No es extraño que el ministro de Exteriores galo Fabius haya recibido a los jefes del grupo y se haya deleitado con el periplo.

Los rusos van a seguir llegando y deberíamos darnos cuenta, los países que vivimos en parte del turismo, que muy pronto, ya mismo, van a empezar a desembarcar por millones. En las fechas del año nuevo chino unos 170 millones de personas se desplazaron dentro del país para pasarlo con sus familiares, más de 200 millones de chinos viajan al extranjero por turismo, la mayoría a países limítrofes, y la población china de mayores de 60 años es equivalente a la conjunta de Alemania, Gran Bretaña, Francia e Italia. Bastantes de ellos empiezan a tener una pensión digna, les compensa de las penalidades extremas pasadas en su juventud, y quieren airearse. Pronto empezarán a viajar en manadas.

La economía china, aunque con algún frenazo, sigue creciendo y la nación acumulando reservas. El Financial Times da cuenta de que el endeudamiento iberoamericano con el gigante asiático empieza cobrar proporciones (Venezuela le debe 58,000 millones de dólares, Argentina 10,000) que inquietan a los dirigentes chinos que miran ahora a gobiernos en la zona más centrados políticamente y menos erráticos. El primer ministro Li Kequiang recorrerá este mes Perú, Chile, Colombia y Brasil. Proyecto estrella del viaje será la construcción por firmas de su país de un ferrocarril que vaya desde Brasil a Perú y que trasporte desde soja hasta hierro para saciar la voracidad china de estas mercancías que saldrían de la costa peruana.

China y su amenaza para algunos siguen dando titulares. Una seria revista estadounidense anuncia que Obama, claro teórico defensor de medio ambiente, va a permitir que haya explotaciones petrolíferas en el Ártico lo que es blasfemo para los grupos verdes. La razón es seguir aumentando la independencia energética de Estados Unidos y contraatacar a iniciativas parecidas, mancillar el Ártico, que China va a lanzar con Rusia y algún país europeo también soberano en esa parte del globo.

Los grandes siguen desconfiando unos de otros, nosotros deberíamos prestar atención a la no muy distante marea turística china.


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