26
jun
Murcia Plaza

En 2020, los murcianos habrán trabajado, de media, un total de 176 jornadas para cumplir con sus obligaciones tributarias. Es decir, el Día de la Liberación Fiscal, que Fundación Civismo calcula anualmente, llega para los contribuyentes de esta comunidad autónoma el 24 de junio, dos días antes que en el conjunto de España, donde el pago de impuestos finaliza el 26 de junio.

Tomando el salario medio de 25.123,99 euros, lo que implica un coste laboral total de 32.636,06 euros, el pago de Seguridad Social supone 7.512,07 euros de cuota patronal y 1.595,37 de cuota del trabajador; el de IRPF equivale a 3.212,36 euros; el de IVA, a 1.960,05 euros; los Impuestos Especiales, a 896,78 euros; y los cedidos totalmente, los autonómicos y municipales, a 767,40 euros. Así, el coste total de los impuestos asciende a 15.944,03 euros que, por jornadas, se distribuyen así:

El peso de los impuestos en las nóminas

De este desglose se deduce el gran impacto que tienen el IRPF y las cotizaciones sociales, cuya suma se denomina cuña fiscal, y que reduce el salario neto de los trabajadores de manera significativa. Así, de cada 100 euros que paga el empresario en coste laboral, el ocupado de entre 16 y 29 años cobra 64,03; el de entre 30 y 44 años, apenas 62,41 euros; el de entre 45 y 64, solo 61,58 euros, y los mayores de 65 años ingresan 87,69 de forma efectiva por la ausencia de presión de las cotizaciones sociales.

La subida de las rentas salariales, a causa del incremento del salario mínimo en 2019, ha provocado un repunte de la cuña fiscal notable entre la población más joven (16-29 años). Así, un aumento no especialmente abultado del salario (564,29 euros anuales) implica dejar de percibir más de la mitad de la reducción por rendimientos del trabajo y, por tanto, que la subida de IRPF termine resultando más elevada que la del propio salario (736,54 euros).

En esto residen los problemas de medidas como los “complementos salariales” que establecen subtramos dentro de cada tramo general, situación que se les presenta a buena parte de los beneficiarios de los ERTE, quienes, por haber tenido dos pagadores, tendrán que realizar su declaración de IRPF en 2021, incluso aunque no lleguen al mínimo a partir del cual es obligatorio, lo que elevará su presión fiscal.

También en un futuro próximo se prevé una subida de impuestos a causa de la acumulación de deuda. Esta, según estimaciones de la Comisión Europea, se situaría en el entorno del 115% sobre PIB y sufriría un repunte de 112.580 millones. En ese caso, el coste fiscal puede verse ampliado en 17.326 millones, lo cual equivale, en términos per cápita, a pagar 365,52 euros más cada año. O cinco días más de salario, lo que significaría volver a la situación fiscal de antes de la reforma de 2015.

El mapa de los impuestos: Región de Murcia

En 2020, en Murcia, se ha producido una reducción paulatina de IRPF, tanto en tipos como en deducciones, incluyendo una nueva deducción por gastos escolares. Esto ha hecho que el murciano medio tenga dos jornadas menos que en 2019. Si el Día de la Liberación Fiscal llega tres días antes se debe a que este año es bisiesto. Así, las familias murcianas se han convertido este año en las primeras en liberarse fiscalmente.

La tributación efectiva por IRPF se ha reducido para los más jóvenes en dos décimas, pero sigue estando tres por encima de la media nacional, mientras que para las familias que se encuentran en su edad laboral adulta (entre los 45 y los 64 años), el tipo efectivo se ha reducido en 0,24 puntos, y continúa dos décimas por encima de la media nacional. Por tanto, desde Fundación Civismo confían en que el Gobierno regional insista en la senda de reducción impuestos.


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