21
ene
Diario de Navarra

Pocas veces como ahora ha habido un hastío semejante hacia los políticos que ocupan los diferentes gobiernos. ¡Existen tantas quejas legítimas! Que un partido que tiene la idiosincrasia española en su genoma sea capaz pactar con los que quieren romper el país con tal de ostentar el poder resulta perverso. Algo similar ocurre dentro de nuestras mugas: el PSN ha dejado de defender la identidad de Navarra al unirse a quienes desean que la Comunidad foral desaparezca. A diferencia de la milenaria Navarra, la República Vasca no existió nunca. Tan solo se trató de un proyecto de Miguel de Irujo que, ni fue posible en 1941, ni lo va a ser nunca, porque el obsoleto romanticismo nacionalista vasco ha preferido vivir espléndidamente a cargo del esfuerzo ajeno. Me explicaré.

Aunque los nacionalistas sientan una pasión emocional independentista, se muestra más fuerte en ellos la fría razón de proteger su fantástico bienestar. En la conferencia “El coste de la independencia” de la asociación Esteban de Garibay, Mikel Buesa, catedrático de Economía de la Universidad Complutense, cifró en 3.000 o 4.000 millones de euros anuales lo que País Vasco paga de menos por las competencias que el Estado asume en su nombre. También añadió que esta comunidad autónoma recibe el doble de financiación por habitante que la media de las demás, lo que supone que, si la media nacional (en números redondos) está en unos 2.000 euros por habitante, Navarra recibe más de 3.000, y País Vasco, 4.000. Buesa afirma asimismo que la independencia, entendida como separación radical de España, conllevaría también disgregarse de la Unión Europea, lo que tendría unas consecuencias negativas en el comercio exterior que se cobrarían un 20% del PIB. Por último, tanto el fenómeno de la globalización como la mayor productividad que genera el tamaño de un país hacen que dé vértigo pensar cómo saldría adelante un territorio tan diminuto, y además aislado de una Europa que ya es pequeña frente a China y EE.UU.

Estas razones motivan que, en las últimas encuestas, la mayoría de los vascos declaren que no quieren independizarse. Ahora impera el criterio de que es mejor vivir del privilegio que implica una sobrefinanciación del Estado central, por muy odioso que este les resulte a los nacionalistas, que lograr la soberanía a coste de un deterioro grave del bienestar. Otro ejemplo: la última reclamación que el Gobierno Vasco ha efectuado a La Moncloa sobre el control de la Seguridad Social. Pero ¡que listos son! No piden quedarse con las cotizaciones y pagar todos los gastos que, supuestamente, estas cubren porque el coste de las pensiones de los vascos, como las de los navarros, superan con mucho los ingresos obtenidos por estas cotizaciones.

Si el PNV tiene claro que conviene estar dentro de la detestada España para seguir siendo ricos, ¿por qué Euskadi quiere anexionarse Navarra? Quizá porque el nacionalismo vasco, abandonados los principios cristianos que tuvo en su origen, ha optado por servirse de una demagogia sin escrúpulos. Tanto para el separatismo como para el populismo lo que importa es adoctrinar con éxito, sin que la realidad importe, al ser sustituida por la posverdad. El PNV y sus socios necesitan una causa honorable por la que luchar para legitimarse. La reunificación de la ‘nación vasca’, de acuerdo con la falseada historia nacionalista, puede servir para aglutinar y fortalecer a sus partidarios. La salida de la Guardia Civil de Tráfico, negociada por el PNV de Euskadi, constituye un gran triunfo en su minuciosa y perversa estrategia. Lo incomprensible radica en la pasividad de tantos navarros que miran a otro lado ante el avance de los totalitarios. ¿Son conscientes de que su libertad está en juego y que, sin ella, la crispación social resultará insoportable?


    Jose Manuel
    Excelente reflexión maestro.
    Jose Manuel - 23 ene.RESPONDER

    JOSE ANTONIO PADILLA RIBERO
    Magnífico. Pero me temo que en Navarra -y en el País Vasco- se ha vendido una moto de Fueros y Derechos -versus privilegios-, muy por encima de equilibrios y solidaridades que hacen que los navarros -y los vascos y vascas-, en una gran mayoría quizá, se sientan -os sintáis- superiores y descargados de cualquier solidaridad para con el resto de España. Concepto este de la solidaridad que no solo es en su vertiente económica, como indica -exige- la Constitución (desde fuera estamos hartos de ver y oir que las cuentas de los Fueros en el País Vasco y en Navarra son el pito del sereno y siempre sale a perder para España, pero nadie hace nada desde estos lugares privilegiados para revertir esta situación -excepto Cs-, mientras otras zonas sufren atraso y sufren de cuentas “realistas” o ninguneadas políticamente), sino que hay una solidaridad conceptual de hacer y potenciar una España fuerte y moderna, un extraordinario país: Siglo de Oro, el Quijote, Goya, Velázquez, un imperio donde no se ponía el sol, nuestros alimentos, nuestra cultura, nuestra forma de ser, nuestro sol, nuestras gentes... Solidaridad que solo puede tener categoría y reconocimiento moral cuando es sin privilegios, ni cuentas a favor ni en contra, ni trapicheos. Esa solidaridad que hoy brilla por su ausencia en vuestra Navarra y no digamos en el País Vasco, de donde solo llegan chantajes y manipulación. Por eso interesa a la País Vasco trincar Navarra, más fuertes y más razones para ser privilegiados. Y en clave interna social y política, para eternizar un nazionalismo racista y xenófobo, donde siempre haya quien mueve el árbol y las nueces las recojan siempre los mismos (aunque a veces, estratégicamente para mayor reforzamiento por ahí abajo, el PSN y el PSE estén a sus pies, acríticos y encantados de ser tratados rastreramente y les hagan de perritos falderos babeando por las migajas o chantajes por el poder en tan exclusivos “miniestados”. O de agresivos mastines antiderecha española. A ellos, los nazionalistas ¡tan de izquierdas y progresistas!).
    JOSE ANTONIO PADILLA RIBERO - 24 ene.RESPONDER

    FERMÍN CARLOS ROSAS VILAR
    Genial artículo, ha dado en la DIANA ¡¡
    FERMÍN CARLOS ROSAS VILAR - 26 ene.RESPONDER

Deja un comentario