27
jul
La Cuarta Columna

El pasado 20 de julio se cumplió un año desde que Uxue Barkos fuese investida nueva presidenta de Navarra gracias a los apoyos de Geroa Bai, Bildu, Podemos e Izquierda Ezkerra.

Durante algo más de una hora Barkos protagonizó un discurso de investidura en el que no expuso medidas concretas aunque sí generalidades enmarcadas en lo que preconizaba como un Gobierno del “cambio” repleto de grandes promesas, como más empleo, vivienda para todos o más dinero a la dependencia, aunque sin presentar un plan concreto de financiación de sus políticas.

Un año después el balance es más que cuestionable teniendo en cuenta que las cuentas de la Comunidad foral han pasado del superávit al déficit, se ha comenzado a destruir empleo y las empresas han empezado a abandonar la región.

Cae la recaudación pero se incrementa el gasto

Según un informe del think tank Civismo, elaborado por el analista económico Ángel Martínez, señala cómo Navarra ha pasado de tener un superávit de 55 millones de euros en 2015 a un déficit de 13 millones tan sólo doce meses después, y todo ello debido a una caída de la recaudación, fomentada por una ofensiva fiscal contra las empresas y los contribuyentes.

Las estimaciones del Gobierno foral pasaban por aumentar en 127 millones de euros la recaudación en 2016 y 72,5 millones en 2017. Sin embargo, nada más lejos de la realidad, hasta el mes de abril los ingresos no sólo no han aumentado sino que han caído en 12 millones de euros, lo que supone un descenso del 1%.

La caída de la recaudación ha ido acompañada por un aumento del gasto en 55 millones de euros hasta el mes de abril, lo que supone un incremento del 5%.

Este agujero en las cuentas del primer cuatrimestre ha tenido también efectos sobre la deuda publica, cuyo ritmo de crecimiento se ha acelerado. Así, mientras que en el primer trimestre de 2015 ésta se incrementó en 84 millones de euros, en el mismo periodo de este año lo ha hecho en 193, lo que implica un aumento de más del doble.

Más paro y menos inversión empresarial

Al incremento de la deuda hay que sumar el cambio de tendencia en el mercado laboral. Y es que si hasta el pasado año Navarra se caracterizaba por la creación de puestos de trabajo, desde que la constitución del nuevo Gobierno el desempleo no ha dejado de aumentar, pasando del 12,55% en el segundo trimestre del 2015 al 14,25% en el primer trimestre de 2016.

A ello se suman los malos datos de inversión empresarial en Navarra que, tal y como apunta el informe de Civismo, ha comenzado a experimentar la región, especialmente tras la “incertidumbre regulatoria y fiscal” que provocó la salida de veinte empresas en el segundo semestre de 2016.

“Además de este efecto inicial negativo -señala el informe-, debido sobre todo a las dudas sobre las acciones que podría emprender el nuevo Ejecutivo, también hay que considerar la reducción del número de empresas constituidas en el primer trimestre de 2016: un 1,3% menos que las creadas en el mismo periodo del año anterior. El descenso se produjo justo cuando empezó a aplicarse la reforma fiscal, que eleva el Impuesto de Sociedades al 28%”, sentencia.

Y es que, como puede observarse en la gráfica, todas las Comunidades Autónomas, a excepción de País Vasco y Navarra, experimentan un incremento de empresas constituidas respecto al año 2015.


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