15
mar
Vocento

El análisis de la influencia del coronavirus en la economía refleja que el sector turístico va a ser el más damnificado. Una menor producción de automóviles por falta de suministros puede parar una factoría de ensamblaje, pero será un simple retraso. Por el contrario, una habitación vacía de un hotel o un pasaje sin usar en un avión son pérdidas irrecuperables. Según las estimaciones del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), este sector podría dejarse hasta 70.000 millones de dólares por el Covid-19. El hecho de que la epidemia se esté produciendo justo antes del inicio de la temporada turística lo va castigar más duramente que si hubiera ocurrido en enero. Además, agrava la temporalidad que caracteriza a este tipo de trabajos.

¿Cómo se traducirá esto en el empleo turístico de las Comunidades Autónomas? En España, estos puestos laborales suponen el 14% del total, pero su distribución es muy desigual, por lo que saldrán más perjudicadas las regiones donde tengan más peso. Los empresarios de hostelería y actividades de ocio no contratarán empleados para la inminente temporada si las expectativas anuncian menos visitantes.

Un segundo factor a tener en cuenta es el grado de incidencia del coronavirus en cada territorio, porque nadie viaja donde hay un contingente de afectados muy alto. El riesgo de contagio genera una alarma social que no sale gratis. El dato esencial para medir la extensión de la epidemia no es el número absoluto de infectados por cada comunidad, sino el porcentaje que suponen frente a la población total. De ahí que, en términos relativos, la Rioja es la que tiene más, y Extremadura, la que menos.

Fuente: Vocento

La peor situación ocurre cuando coinciden dos circunstancias desafortunadas. De un lado un desplome de visitantes, causado por el miedo a contagiarse, y de otro, que la proporción de trabajo que genera el turismo en la región sea elevada. En este caso el paro en la región se disparará y la crisis se sentirá con fuerza. Que la actividad esté concentrada en un único sector constituye un riesgo que soslayan las autonomías con economías diversificadas.

Canarias presenta el mayor porcentaje de empleo turístico sobre el total, al suponer este un 40,4%. Le sigue Baleares, con un 32%, y la Comunidad Valenciana, con un 15%. En el extremo contrario se encuentran Madrid (6,5%), Navarra (7,1%), Extremadura (7,11%) y Aragón (7,14%).

El perjuicio del coronavirus al turismo de Semana Santa ya es irremediable, pero poco relevante si se compara con el que puede provocar en la larga temporada estival.

Al margen que resulte probable que la llegada del buen tiempo ‘liquide’ al virus, la actitud prudente de los ciudadanos debiera ser soportar con serenidad las medidas oportunas y proporcionadas que se nos impongan.


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