07
nov
Diario de Navarra

Economista, director del Instituto de política económica de la Universidad de Colonia, alemán nacido en Sevilla, ha ofrecido una conferencia en Pamplona invitado por el think tank Asociación Civismo. Enfatiza ante todo una idea como timón del progreso económico: conocimiento y formación de alta cualificación para poder ser competitivos ante países exportadores de bajo nivel salarial.

-Navarra, una comunidad pequeña y lejana a los ejes económicos Londres, París, Milán y del eje París-Berlín. ¿En qué bases estraté- gicas debe diseñar su futuro?

El ser pequeño no tiene por qué ser una desventaja. No soy experto en Navarra pero, a diferencia de otras regiones, tiene una estructura productiva equilibrada, con un sector industrial potente arropado en multinaciona- les, lo cual es una ventaja porque significa un posicionamiento en un marco de globalización. Sin dejar de mirar a Madrid, cada vez es más importante mirar al mundo. Navarra es exportadora, lo cual es un buen punto de partida. También hay que ser internacionalista. Observo movimientos nacionalistas cuando al mismo tiempo hablamos de mercado común único y de Unión Europea. ¿Es una vuelta atrás? ¿Un deseo de encerrarse? Alguien puede decir que lo quiere así, pero me pregunto si ha hecho las cuentas hasta el final; si, realmente, puede ser positivo para crear empleos y riqueza. Otra base es el conocimiento. Navarra crece a través del aprender, creando nuevos conocimientos e importando conocimientos de fuera. Abrirse a los cerebros y a la inversión extranjera, porque fabricar aquí el Polo trae conocimientos y exige trabajar las cosas bien. Que vengan ingenieros y técnicos al mundo de la universidad. Todo lo que es educación y formar capital humano es hoy esencial.

-¿Cómo valora que exista una veintena de empresas alemanas en Navarra?

Supongo que el punto de arranque fue Volkswagen ejerciendo un efecto arrastre hacia compañías que producen componentes. En Alemania pudimos observar que allí donde llegaba una empresa americana otros pensaban: ese lugar será bueno. El modelo alemán es hacer algo caro y tener éxito exportándolo. Por ejemplo los Porche, Mercedes, BMW… Pero toda empresa que se traslada necesita un entorno favorable a la inversión extranjera, pero no me gusta esa competencia entre gobiernos por ofrecerles subvenciones a las empresas. Volkswagen no necesita subvención. Y es necesario que haya mano de obra cualificada o calificable. Las empresas alemanas dan mucha importancia a la formación profesional de sus empleados. Es una tradición. Y las empresas que han venido a Navarra han encontrado cualificación, formalidad, gente que cumple, que si se empieza a trabajar a las ocho, se empieza a las ocho, no después de tomar un café. También se necesita seguridad jurídica y estabilidad política, que se sepa que se cumplen los contratos. Es algo que preocupa mucho a las empresas.

-Desde Navarra, en ocasiones, se pone como ejemplo administrativo la estructura federal de Alemania. ¿Explica el éxito del sistema alemán?

También hay bastante duplicidad en las Administraciones. Pero el estado central, desde hace tiempo, está adjudicándose competencias y quitándoselas a los länder, justo lo contrario a lo que sucede aquí. A cambio les ha dado participación en tributos importantes como el IRPF o el IVA. Ahora se están adelgazando las adminis- traciones. No se reemplazan las vacantes. Y el gobierno central ha decidido recortar en todas las partidas menos en infraestructuras, enseñanzas e investigaciones, porque a largo plazo significan crecimiento económico.

 

¿QUE PUEDEN APRENDER LOS NAVARROS DE ALEMANIA?

 

A la hora de extraer lecciones del impulso alemán aplicables a Navarra opina quE no hay que copiar ni ser iguales. “Disfruto viviendo en Alemania como se vive en Alemania y cuando vengo a España viviendo como se vive aquí, viviendo en la diversidad de laUE. Si cenan a las diez,cenan a las diez”. No obstante apela a siete recomendaciones:

Ahorrar y pensar largo plazo.

“Se puede aprender de la propensión de la sociedad alemana al ahorro. Los alemanes se di- vierten, gastan dinero,son los que más turismo internacional practican, pero han mantenido una tasa de ahorro del 10% de la renta nacional. El alemán dice que esta vida te puede dar muchos sustos, a pesar que tenemos un estado de bienestar de lo más sofisticado. Ha sido un factor decisivo para salir de larecesión porque no ha habido sobre- endeudamiento”, recuerda.

Cultura del alquiler.

Se puede aprender a no tener vivienda en propiedad, afirma, porque además “un sector importante de alquiler estabiliza precios. Pero en España todo el mundo compra y se endeuda hasta arriba”

Formación y polivalencia.

Su consejo más insistente: “El futuro de los hijos depende en gran medida de lo que hayan aprendido. Debe entender que se juegan su futuro y que ya no va a haber muchos empleos vitalicios. Hay que insistir que estén preparados para poder cambiar de empleo e incluso de profesión”.

No apalancarse en casa.

“Por muy navarro que uno sea tiene que estar dispuesto a trabajar en Madrid o Barcelona o La Coruña. En Alemania tenemos el problema de que jóvenes que salen de las universidades con cualificación altísima antes se quedaban en Alemania pero ahora se van Australia o a Moscú. Importamos gente poco cualificada y se nos va la cualificada, con lo cual se reduce nuestro nivel de productividad”.

Que no hagan las cosas por ti.

Recuerdaeldiscurso del presidente Kennedy a los americanos: “No preguntes qué puede hacer tu país por ti sino pregúntate qué puedes hacer tú por tu país. Aunque en Alemania no es oro todo lo que reluce, este pensamiento sí se pone en práctica”.

Reducir del déficit público.

Para el profesor Donges la anterior gran coalición de gobierno en Alemania “introdujo algo que no se espera de un político: autodisciplina presupuestaria, con una norma en la Constitución que obliga al gobierno central desde el 2016 a no tener más déficit que el 0,35% del PIB y a los länder a tener los presupuestos equilibrados desde el 2020. Es un modelo que vale la pena estudiarlo en Navarra y en Europa”.

Elevar el nivel de debate.

“Me asusta el bajo nivel de la TV y la radio en España en los debates. En Alemania hay tertulias en la televisión pública, pero es otro nivel muy superior”.  Aconseja retransmitir los debates del parlamento, “porque obliga a los políticos a no decir tonterías”.