15
jul
Diario de Navarra

Lo importante no es acceder a la presidencia del Gobierno de Navarra, sino poder gobernar con la satisfacción de estar cumpliendo lo prometido a los electores. ¿Es consciente la sra. Chivite de que, le guste o no, va a depender de Bildu? No se justifique con el apoyo de sus militantes, porque éstos representan un porcentaje exiguo frente al de sus votantes. Cuando Chivite solicitó la confianza en las urnas dejó bien claro su compromiso de impedir que el nacionalismo avanzase en Navarra, algo que vulnerará si se consuma el preacuerdo publicado. El que respeta la Constitución defiende la unidad de la nación, algo que infringe quien conforma un Ejecutivo autonómico con quienes pretenden una secesión de España. ¿Es usted constitucionalista?

¿De verdad cree, sra. Chivite, que la abstención de Bildu le va a salir gratis? Ha consensuado un Gobierno de coalición que sí, o sí, va a depender del acuerdo que, debajo de la mesa, establezcan Geroa Bai y Bildu. Le recuerdo que esos dos partidos quieren obsesivamente lo mismo: la incorporación de Navarra al País Vasco. Aunque figuren dos formaciones irrelevantes más, Podemos con sus dos escaños, e I-E con tan solo uno, esos tres votos no resultan decisivos. Además, la única representante de I-E ha defendido que se debe contar con Bildu. Su innecesario apoyo será premiado con creces a cambio de que den apariencia de legitimidad al contubernio.

Sin embargo, aunque los partidos “contra Navarra Suma” han preacordado un “programa para una legislatura de convivencia, igualitaria, innovadora y progresista”, la ambigüedad es manifiesta. La subida fiscal requerida por las medidas pactadas deslocalizaría a más contribuyentes y grandes empresas. ¿Es por eso por lo que Ikea desiste de implantarse en Cordovilla? Duro porvenir el que le espera a quien no se pueda ir: la expoliada clase media.

Quizá lo que más ha importado a los negociadores ha sido el reparto de cargos, porque bastantes vivían peor antes de incorporarse a la política. La componenda de la rifa, tras otorgar la presidencia del Parlamento a Unai Hualde, parece vislumbrarse. Así, María Chivite presidirá el Ejecutivo, Uxue Barkos será la senadora autonómica y se nombrarán consejeros a Manuel Ayerdi, María Solana, Eduardo Santos, Txema Mauleón, etc. Que estén tranquilos los líderes del pentapartito: si no hay puestos suficientes para contentar a los postulantes de tantos partidos, se aumentará el número de consejeros o de otros cargos de libre designación bien retribuidos.

Sra. Chivite: piense si le compensa convertirse en una ‘presidenta marioneta’ en manos de los nacionalistas. Lo va a pasar mal, porque el pentapartito será inestable, al no tener Navarra Suma sino que ir llevando al Parlamento las partes del preacuerdo sobre las que los firmantes reconocen disconformidad, como el Tren de Alta Velocidad. Habrá un momento en que no aguantará el chantaje, y tendrá que renunciar y salir avergonzada por la puerta de atrás. Una buena parte de quienes eligieron la papeleta del PSN se sentirán engañados y le castigarán en esas elecciones adelantadas. Todavía está a tiempo de rechazar el preacuerdo y pactar con Navarra Suma, coalición con la que comparte más programa que con los populistas y nacionalistas.

Recuerde que siempre que la izquierda y la derecha se han puesto de acuerdo para gobernar Navarra, hemos progresado a toda máquina. ¡No se traicione a sí misma capitaneando la destrucción de los ideales políticos que profesa! Sánchez ha jugado con usted a través de las declaraciones de sus ministros, dando a entender que con Bildu no quería saber nada, “ni por acción ni por omisión”. No dude que sacrificará su intentona si el PP se abstuviera en la investidura.


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