14
feb
Diario de Navarra

Nos toca leer, vivir y sufrir en Navarra, una izquierda desestructurada. Una izquierda de palabras huecas y eufemismos. De ellos y de ellas. Del “empoderamiento” ciudadano. De vocablos que nos llevan donde ellos quieren y nosotros nunca iríamos. 

Una izquierda que no reconoce la obra de la Transición. Ni a aquella izquierda de verdad, la no revanchista, que fraguó un país para todos, con hombres que decidieron mirar hacia adelante. 

Sin embargo callan, donde sí estuvieron, aconsejando, viviendo y cobrando, para al final llevar a la ruina a todo el pueblo venezolano. 

Esta izquierda populista navarra suscribió un Acuerdo programático para el Gobierno de Navarra, solo posible desde la sumisión a la izquierda abertzale (patriota). Una ideología ésta, que por nacionalista es tribal, excluyente y totalitaria, favorable a la desigualdad. A la reivindicación de los ricos frente a los pobres. A la insolidaridad con el resto de los pueblos de España. Al contrario de lo que afirma nuestro Amejoramiento del Fuero en su artículo 1º. (Se cumplen 25 años del asesinato por ETA de uno de los firmantes, Manuel Broseta). 

Lo último de esta nebulosa izquierda ha sido defender el buscado encontronazo con España a cuenta de la última liquidación (provisional) trimestral del cupo. Esos 93 millones de euros retenidos en base al artículo 63.2 del Convenio pueden servir para cuadrar las cuentas anuales. Y ha servido para escuchar improperios desde una supuesta izquierda desideologizada. Y eso aunque convengamos todos que, quizás, provisionalmente estamos pagando de más y por tanto nos conviene firmar ya un nuevo Convenio para el quinquenio 2015/2019 y regularizar.

Pero debemos recordar los acuerdos a los que llegó UPN, de la mano de Yolanda Barcina y Lourdes Goicoechea en el año 2015. En plena prórroga del Convenio, se consiguió lo más difícil en ese momento: la retirada del recurso por el IVA de VW, que hubiera supuesto el desembolso de 840 millones. También el arreglo para los años siguientes hasta la firma del próximo quinquenio con los 25 millones anuales. Estos acuerdos los consiguió UPN cuando el nacionalismo separatista hablaba de quiebra técnica de la Hacienda Foral. Y UPN lo logró desde el respeto mutuo, desde el Pacto, desde el Sistema Foral en la Unidad Constitucional. 

Convivimos con una izquierda rancia que ofreciendo el derecho a decidir, baila al son del independentismo vasco. Recuerden al consejero Aranburu afirmando en el 25 aniversario del Convenio Económico, que la supresión unilateral del Convenio (por parte del Estado) no sería una amenaza sino una oportunidad. Ya saben, volver a antes de 1841. A una Navarra libre (de España) para anexionarse a Euskadi y formar Euskal Herria. 

Una izquierda colaboradora necesaria del nacionalismo en el intento de supresión del PAI, del Plan de Aprendizaje de Inglés, de las escuelas públicas. 

Una izquierda vergonzante que rebaja los máximos de las aportaciones a los planes de pensiones de los trabajadores. Planes de pensiones necesarios para complementar el día de mañana la cada vez menor pensión pública. 

Una izquierda que admite la discriminación por razón ideológica al eliminar las becas a los alumnos de la Universidad de Navarra. Pagamos vía impuestos a unos navarros la matrícula de la Universidad Pública, más gravosa, y no a los otros con las becas. Sí las tuvieron la presidenta Barkos y otros miembros del gobierno actual cuando estudiaron en la Universidad de Navarra. La guinda, la subida del IRPF a las rentas medias y con hijos. 

Una izquierda imberbe, que no ha conocido sacrificios, es capaz de vetar a las Fuerzas Armadas en el Salón de la Infancia de Barcelona. Ponerse de perfil o del lado de los agresores a los guardias civiles y sus mujeres.  

Una izquierda acomplejada pide transparencia a la Iglesia Católica por ese 0,7% de la casilla del IRPF. Lo mencionaba en el último artículo el ex presidente del Gobierno de Navarra Miguel Sanz, donde aludía a la transparencia pero del Gobierno de Navarra. Pasó del 5º puesto en 2012 al último, al 17º en 2016, según el último informe de Transparencia Internacional (TI) España. 

Así, solo una izquierda decrépita puede apoyar el Acuerdo programático para el Gobierno de Navarra sin el mínimo de quórum exigido en su Asamblea. En este mismo medio, una militante de Podemos lo denunció… Se enteraba de los nombramientos por la prensa! Añadamos a esto los liderazgos vitalicios en el partido hermano que sustenta también al gobierno, y concluiremos que solo nos queda estar vigilantes por lo que pueda resultar irreversible. Y esperar a las urnas. 

Y no los confundamos con los socialdemócratas. Con los años de gobierno del PSOE (aquí en Navarra del PSN), que hicieron posible convertir España en uno de los países más democráticos e industrializados del mundo. Aquéllos, junto con los demócrata cristianos, los liberales, los comunistas, etc. hicieron posible el cambio de verdad y llegar hasta la alternancia política. Y fue posible con el concurso de todos los españoles. 


Pedro Muneta Irujo es licenciado en Derecho


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