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sep
Expansión

Los escenarios económicos, en los problemas teóricos, empiezan con un enunciado: “Supongamos que todas las condiciones están dadas”. Algo así sucede con el escenario macroeconómico que plantea el Ejecutivo para el próximo año, de acuerdo con los expertos con los que ha consultado EXPANSIÓN, que podría convertirse en una suerte de castillo de naipes. Si la eurozona no descarrila, si la actuación de Mario Draghi reaviva las exportaciones, si se sigue creando empleo el próximo año… sólo en ese caso se lograría el avance del PIB que necesita Moncloa para cumplir con el déficit.

El Gobierno se basa, sobre todo, en dos supuestos. El primero es que la rebaja de la prima de riesgo y del gasto en prestaciones por desempleo van a ser suficientes como para compensar los aumentos de gasto anunciados para un año electoral. El segundo, que el crecimiento, la creación de puestos de trabajo y el aumento del consumo impulsarán la recaudación lo suficiente como para compensar la rebaja de impuestos. En este sentido, se puede entender que las previsiones son “razonables” –de acuerdo con Francisco Cabrillo, profesor de la Universidad Complutense–, pero “optimistas” –según Pedro Schwartz, profesor de la Universidad San Pablo CEU–. Así, los economistas evidencian la ausencia de un plan B, en el caso de que el parón europeo acabe afectado a España. “Por un lado, porque volver a subir los impuestos es una línea roja; por otro, porque la sociedad está muy beligerante contra los recortes”, explica el profesor de la Bangor Business School Santiago Carbó.

Más gasto

Aunque los economistas entienden la necesidad de aumentar el gasto en año electoral, también creen que esta posición puede ser negativa si la previsión de un crecimiento del 2% en 2015 no se cumple. Algunos expertos, no obstante, van más allá. Daniel Lacalle, gestor de fondos en el hedge fund Ecofin, sostiene que “volver a tirar de chequera cuando se tiene una sobrecapacidad productiva del 25% es peligroso”, en alusión al crecimiento del gasto en inversión pública en torno al 6%, según explicó el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro. Otro punto de preocupación para los economistas es la falta de pujanza del sector exterior. Cabrillo indica que, si las importaciones aumentan más que las exportaciones, es porque la economía sigue siendo poco competitiva. En este sentido, Juan Iranzo, decano del Colegio de Economistas de Madrid reclama una necesaria “bajada de cotizaciones sociales en los años posteriores para mantener la competitividad del sector exterior, que ya se está agotando”.

Si este nuevo impulso, unido al esfuerzo del BCE, no funciona, ¿sería posible mantener el ritmo de crecimiento? José García Montalvo, profesor de la Universidad Pompeu Fabra, desconfía de ello, porque “la demanda interna no puede suponer 1,8 puntos de los 2 puntos de crecimiento”. García Montalvo explica que este cambio es natural porque “primero se reactivan las exportaciones y eso tira de la demanda interna, que es lo que finalmente acaba impulsando el empleo y el crecimiento”. Sin embargo, añade que “el consumo interno todavía no está preparado, porque muchos trabajadores están a tiempo parcial”.

Francisco Cabrillo “Son razonables… pero sólo si todo va bien”

“Se trata de unas previsiones basadas en que las cosas van a mejorar y el euro se va a debilitar. Son razonables… si todo va bien, pero si falla el crecimiento las cuentas se vienen abajo”, explica el catedrático de la Universidad Complutense Francisco Cabrillo. “Sólo así puede aumentar la recaudación”, precisa Cabrillo, que añade que el crecimiento de gasto era “inevitable en año electoral, pero el problema es qué va a pasar después”.

Santiago Carbó “El recorrido del empleo es limitado”

Para el investigador de Funcas y profesor de la Bangor Business School Santiago Carbó, el principal problema para que se cumplan las previsiones del Ejecutivo es que “el recorrido de los sectores que generan empleo es muy limitado”. Además, en el caso de que estas cifras no se cumplan, “los impuestos son una línea roja y la sociedad está muy beligerante contra los recortes, por lo que habría que incumplir el déficit”.

Pedro Schwatrz “Las Cuentas dependen mucho del BCE”

Las Cuentas cuadran, según el profesor de la Universidad San Pablo CEU Pedro Schwartz, que añade que es un Presupuesto “prudente, porque las subidas de gasto no son excesivas”. Sin embargo, también “es optimista, porque depende mucho del BCE para reactivar la economía europea”. Sin embargo, “el aumento de la demanda nacional sí puede ocurrir, y es una buena noticia que la balanza de pagos esté en equilibrio”, concluye.

Juan Iranzo “La previsión de ingresos es muy conservadora

“Los Presupuestos me parecen completamente creíbles y la previsión de ingresos, algo conservadora”, sentencia Juan Iranzo, decano del Colegio de Economistas de Madrid. Para Iranzo, lo más positivo de estas cuentas es que “evitan la tentación del gasto populista” y, en cambio, “mantienen la congelación salarial para los funcionarios”. La parte negativa, “que la aportación del sector exterior se agota”, indica.

José García Montalvo “El consumo interno no estará preparado”

De acuerdo con el profesor de la Universidad Pompeu Fabra José García Montalvo, “el escenario es muy optimista para 2015, por el posible parón europeo”. En su opinión, “es difícil que la economía crezca de manera consistente sin las exportaciones, y el consumo interno todavía no está preparado”. García Montalvo señala que, a pesar de la revitalización del empleo, “muchos puestos son a tiempo parcial”.

Daniel Lacalle “Los ahorros vienen por el paro y la deuda”

“Las cuentas son asumibles, pero el ritmo de reducción del déficit es lento, ya que hay que tener en cuenta que este año no había partidas extraordinarias”, apunta Daniel Lacalle, gestor de fondos en el ‘hedge fund’ Ecofin. Lacalle critica que prácticamente todos “los ahorros se han producido por los menores gastos para el desempleo y de los intereses de la deuda, y el déficit estructural se mantiene en el 4,5% del PIB”.

Jesús Sanmartín “Es dudoso que el crecimiento se cumpla”

“El Gobierno tiene la idea de que la recaudación subirá con el PIB, pero para eso es necesario que Europa crezca”, sostiene Jesús Sanmartín, presidente del Registro de Economistas de Asesores Fiscales (REAF). Sin embargo, “es dudoso que ese crecimiento se cumpla, porque depende de la actuación de Mario Draghi”, añade. Por otra parte, Sanmartín reclama un mayor impulso para el gasto productivo.

Juan Rosell “Podría haber que recortar más gasto”

La patronal CEOE, presidida por Juan Rosell, valoró ayer de forma muy positiva la presentación de los Presupuestos, porque muestra el “compromiso” del Ejecutivo con la reducción del déficit. Sin embargo, la Confederación advierte en un comunicado de que “cualquier desviación” debería compensarse “con reducciones de gasto y en ningún caso con subidas adicionales de impuestos”.