19
ago
La Iberia

Un título así da por sentado que estamos involucrados en algún tipo de lucha o conflicto, pugna o competición, por lo que quizá llama a que dilucidemos primero si ésta existe o si no y cuán relevante es para nosotros. En Occidente, se observa una creciente polarización social como consecuencia, entre otras causas, de la intensa politización. Todo es feudo de lo político, pues la linde que habría de separar lo privado de lo público ha quedado completamente difuminada. Así, los niños parecen ser más del Estado que de sus padres (más ciudadanos que hijos o hermanos), el derecho a la privacidad o a la intimidad cada vez es más relativo, etc. A su vez, nuestro credo, raza, sexo u orientación sexual parecen importar cada vez más… (seguir leyendo).


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