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abr
Actualidad Económica

Ante la crisis del sistema de pensiones, que parece que, por fin, ya casi nadie niega, se busca todo tipo de soluciones para evitar el desastre. Una de las que más he escuchado últimamente consistiría en elevar de forma sistemática los salarios de los trabajadores españoles. El argumento es, más o menos, el siguiente. La Seguridad Social se financia, básicamente, por las cotizaciones que las empresas y los trabajadores pagan al sector público, y la aportación que cada uno realiza se determina como un porcentaje del salario. Por lo tanto, si las empresas elevaran las remuneraciones que pagan a sus empleados, el volumen de las cotizaciones se incrementaría y los ingresos de la Seguridad Social aumentarían también.

Fácil, ¿verdad? Sí, tan sencillo como absurdo. No hay que ser un premio Nobel de Economía para darse cuenta de que si, por ejemplo, todos los españoles que cobran un sueldo de 1.000 euros al mes pasaran a percibir, digamos, 1.300, los ingresos de la Seguridad Social crecerían.

Pero para que tal cosa ocurriera tendría que darse una pequeña circunstancia que los promotores de la idea parecen olvidar: que el número de personas empleadas permaneciera constante; o, al menos, que dicho número no se viera afectado de forma negativa por la subida de los salarios.

Y esto, simplemente, no es cierto. Ningún empresario querrá pagar un salario que sea superior al valor de la producción que espera que el trabajador aporte a la compañía. Por ello, si los salarios subieran de 1.000 a 1.300 euros, muchos empleados no serían contratados al nuevo precio. Y, como es bien sabido, serían los trabajadores de menor formación y productividad los primeros que verían amenazado su empleo. Es verdad que aquellos que pudieran conservar su puesto de trabajo cotizarían más. Pero el saldo neto de ingresos de la Seguridad Social sería negativo, como consecuencia de todos aquellos trabajadores que dejarían de ser cotizantes y se convertirían en desempleados.

Total, nuestro gozo en un pozo. Habrá que buscar otra solución… A ser posible pensando un poco mejor la propuesta.


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