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nov
Vocento

La creación de empresas en un país desarrollado como España resulta esencial por su contribución al empleo y la prosperidad. Que aumenten el número de emprendedores revela, además, el grado de confianza de quienes se arriesgan respecto a la coyuntura económica. Cuando se percibe una gran incertidumbre social, el número de los que se atreven a acometer un negocio se reduce. Por ejemplo, los ciudadanos no emprenden cuando la política económica es inestable porque el Gobierno se intuye provisional. Este ranking coteja las empresas creadas entre el 1 de octubre de 2018 y el 30 de septiembre de 2019 y las que se constituyeron en ese mismo periodo pero del año precedente. Dado el diferente tamaño de las comunidades autónomas, la comparación se hace en términos porcentuales.

Según los últimos datos del INE, la cifra de sociedades mercantiles creadas desde octubre de 2017 hasta septiembre de 2018 ascendió a 94.307, mientras que de octubre de 2018 hasta el pasado mes de septiembre fue de 93.987, lo que implica una disminución de 320 empresas. Por regiones, se observan grandes diferencias al pasar del primer período al segundo. Así, Cataluña registra el aumento más alto en creación de compañías (un 3,85% más), seguida de Extremadura (3,77%) y La Rioja (3,55%), mientras que Baleares (-8,55%), Murcia (-7,82%) y Canarias (-7,07%) han experimentado los mayores descensos. Por sectores, el 20,3% de las sociedades mercantiles constituidas el pasado mes de septiembre corresponde al comercio; y el 14,1%, al sector inmobiliario, financiero y de seguros.

Fuente: Vocento

La otra gran variable para medir el emprendimiento y la confianza de los inversores es el capital suscrito por las sociedades mercantiles creadas. Esta inversión ha presentado un descenso anual del 61,7%, lo que ha motivado que esta apenas rebase los 200 millones de euros, de los cuales 96,65 millones pertenecen al sector inmobiliario, financiero y de seguros. En cambio, el de actividades administrativas y servicios auxiliares solo ha suscrito 1,54 millones.

Por otra parte, las disoluciones empresariales desde octubre de 2017 hasta septiembre de 2018 se cifraron en 21.997, mientras que de octubre de 2018 hasta el pasado mes de septiembre fueron 23.154: un total de 1.157 compañías menos, lo que supone un incremento del 5,26%. En el último año, el 68,5% de estas empresas se disolvieron de manera voluntaria, mientras que el 21,7% lo hicieron por fusión; y el 9,8% restante, por otras razones. Las mayores tasas de sociedades mercantiles disueltas en los dos últimos períodos se han producido, con gran diferencia, en Castilla La Mancha (69,19%), Aragón (12,98%) y Murcia (11,81%), mientras que las que más han visto reducirse las disoluciones han sido Navarra (-15,15%), Baleares (-7,58%) y País Vasco (-2,61%). En el último año, el sector de la industria y energía ha resultado el más afectado, con una disolución del 22,5%, seguido del comercial, con un 18,3%.

La sostenibilidad de un país se apoya siempre en lograr la competitividad a nivel global, de ahí la importancia de favorecer el espíritu emprendedor y revertir esta preocupante tendencia.


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