07
sep
Europa Sur

Los últimos datos del IPC, a nivel nacional y provincial, dan una estimación de cómo han afectado pandemia y confinamiento al cardiograma del consumo. De modo general, llama la atención que la variación del IPC anual entre comunidades, con el cómputo de julio, obtenga un resultado más favorable en el sur. Cinco son las comunidades autónomas que, de julio de 2019 a julio de 2020, presentan una variación del IPC de entre -0.5% y un 1%: Andalucía, Extremadura, Murcia, Canarias y Cantabria, que hace de la hermana rica del grupo. Madrid, Comunidad Valenciana, Baleares y País Vasco arrojan un -0.6% y, el resto del país, se sitúa entre el -1.4% y el -0.7%.

Una explicación a este menor desplome en los precios podría estar, apunta el economista Javier Santacruz, de Fundación Civismo, en que la mayor parte de las regiones del cuadrante superior cuentan aún con un sector primario significativo y/o con un músculo turístico que les ha hecho posible encajar el verano. “De los cuatro grandes capítulos que conforman el IPC, el que más tensión de subida de precios ha experimentado, tanto a nivel nacional como provincial, es el de los alimentos”, indica Santacruz.

“El consumo de alimentos depende ahora mucho más de lo que dependía el año pasado de la producción nacional. Eso está causando tensiones en los precios, y subiéndolos: de hecho, es algo que el consumidor está notando. Depende, primero, del tipo de consumidor, del tipo de familia del que estemos hablando… De los ingresos pero, también, del territorio. En general, la cesta de la compra va a ser más dependiente en zonas donde primen bienes de producción, de energía o servicios. Por eso, regiones como Andalucía o Extremadura están más estabilizadas. Pero también depende del consumo: aquellos territorios donde las familias dependen más de rentas más bajas o más de sector primario, o de secundario y servicios, pero de más bajo valor añadido. En todos esos casos, en épocas de crisis, el peso de consumo alimentario es fundamental, aunque puedas dejar de consumir otras cosas”, explica Javier Santacruz.

En los marcadores de estos meses, hay subidas, por supuesto, tanto en los servicios ambulatorios como en los hospitalarios. Frente al 1.4% y 2% de subida a nivel nacional en abril y julio, estos últimos escalaron hasta los 3.3% y 4.9% en la provincia gaditana. “El incremento del consumo se produce, por decirlo, por un efecto de calentamiento, por un incremento en la necesidad”, asegura Javier Santacruz–. “Aquí se miden los servicios sanitarios privados, farmacias, medicamentos hospitalarios… En este caso, creo que estamos ante una cuestión de efecto de incremento enorme del consumo más que de subida de precios”.

A Javier Santacruz no le extraña el pasmo: “Para los datos que se obtienen a partir de encuestas, es más sencillo englobar todas las cosas dentro de una categoría general e ir concretando –explica–. La gran lista de la compra del IPC se va actualizando como puede… Se van añadiendo unos productos y van cayendo otros. Por ejemplo, hace un par de años cayeron los disquetes o los CDs. Y el brandy”.


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