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may

¡Menudo palo! La guerra de Ucrania pone de relieve muchos males de la política energética Ranking de Crecimiento PIB Crecimiento, economía armada. El gesto de Merkel de exhibirse como una política ‘ verde’ ante la noticia del accidente nuclear de Fukushima, una central obsoleta construida en una zona inadecuada, no salió gratis. Esta amable canciller ordenó un adelanto brutal del parón nuclear, lo que significaba fiarse de que Putin no utilizaría su gas como arma estratégica. El gobierno alemán confió en Rusia, a pesar del precedente ocurrido en los crudos inviernos de enero de 2006 y 2009, cuando Putin ordenó el corte del suministro de gas a Ucrania, tras haberles exigido un precio inasumible. Angela Merkel pecó de ingenua cuando prefirió el gesto populista de agradar al ecologismo local, en lugar de que primara la responsabilidad de asegurar el mantenimiento energético de Alemania. ascenso del quebranto proviene tanto por la intervención de un país con un ejército poderoso, como por la dependencia europea del gas ruso. Un 40% del gas natural que consume Europa se importa de Rusia. Esta situación ha puesto de manifiesto las graves imprudencias cometidas en las políticas públicas tras la Guerra Fría (1945- 1961). Europa fue demasiado crédula al confiar que, tras la caída del Telón de Acero, Rusia se convertiría en un país occidental más. Los gobiernos de la Unión Europea no vislumbraron el emergente nacionalismo ruso. Los buenismos, por muy populares que sean, pueden llevar a la ruina, cuando se beneficia tácitamente a un gobernante, sin escrúpulos, de una nación muy bien pero no saquemos pecho; somos la cenicienta europea en el empleo y tenemos un déficit y una deuda pública descomunales. Merece la pena indagar en las causas que explican las cifras. La invasión de Ucrania ha suscitado mayores perjuicios en toda Europa que la guerra anterior, la de los Balcanes (1991- 2001). La causa del Si analizamos países, en 2022 las previsiones mejores de crecimiento son para Portugal (5,8%), Irlanda (5,4%) y España (4,0%). Para 2023, destacan la previsión de Irlanda (4,4%), Eslovaquia (3,6%) y España (3,4%). Conviene aclarar que cuando el crecimiento ha sido grande en 2021, lo probable es que en los años siguientes el aumento sea menor. España no queda mal, Así mismo, Europa no fue nada cautelosa al favorecer que las inversiones y tecnologías occidentales facilitaran la construcción de los gasoductos rusos. Ahora estamos a merced del capricho del Kremlin, sin que podamos responder a las bravuconadas de un dictador que allí todo lo controla. Siempre que los países libres han hecho negocios con tiranos que impiden la libertad de sus ciudadanos, las fáciles ganancias conseguidas en el corto y medio plazo se pagan muy caras en un futuro más largo. Europa debe escarmentar y fijar una política preventiva ante el riesgo que supone la ambición imperialista rusa, máxime tras su amenaza de utilizar su arsenal de armas atómicas.


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