12
nov
El Economista

El resultado electoral del pasado domingo no ha despejado la incertidumbre a la hora de formar gobierno. Aunque el Partido Socialista ha sido el claro vencedor de las urnas, la fragmentación es aún mayor hoy que el 28-A. Frente a esta situación, voces autorizadas del ámbito económico han emitido su opinión al respecto. Y el consenso es que existen mayores desventajas para la economía española si el Ejecutivo que forma Pedro Sánchez es junto a Unidas Podemos, además de la abstención de fuerzas independentistas como Esquerra Republicana, lo que se ha venido a llamar el pacto de Frankenstein, que en su día acuñó el socialista Alfredo Pérez Rubalcaba.

Frente a un escenario de desaceleración, la mayoría de las fuentes consultadas coinciden en demandar estabilidad política, seguridad jurídica, control del gasto público, rigor presupuestario, reformas estructurales para mejorar el crecimiento y, menos impuestos que graven a las empresas.

Para ATA, la Asociación de Trabajadores Autónomos, lo que han votado esta vez los españoles refleja una secuencia aún más complicada para la estabilidad, de ahí la necesidad de encontrar fórmulas; y “una abstención del PP” podría dar estabilidad si así no entran en juego las fuerzas independentistas o Unidas Podemos.

La patronal de empresarios, CEOE, se mantiene en su discurso: estabilidad y seguridad jurídica. No obstante, sus prioridades han quedado recogidas en un documento editado días atrás, y en el que se subrayan la consolidación presupuestaria para mejorar la eficiencia del gasto público, evitando incrementos adicionales del mismo. Asimismo, la CEOE pide que se reduzca a tributación empresarial para hacerla más competitiva, y demanda prioritario eliminar el impuesto de Patrimonio, Sucesiones y Donaciones. Foment del Treball, desde Cataluña, también pide al PSOE que busque alianzas que permitan formar un gobierno estable y moderado. Además añade que “para garantizar la estabilidad política es esencial que las fuerzas políticas con más representación acuerden presupuestos”.

Ramón Valdivia, en nombre de ASTIC (Asociación del Transporte Internacional de Mercancías por Carretera) señala que “se ha recorrido un camino larguísimo para nada, y ahora no estamos más cerca de conseguir un gobierno estable y un ministerio de Transporte.” Indica Valdivia que, un gobierno PSOE y Unidas Podemos no les gusta, ya que este último partido ve en la carretera y los camiones como un mal en sí mismo. ASTIC está preocupada por el corte que los independentistas han llevado las carreteras de la frontera.

Julián Núñez, presidente de SEOPAN, Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras manifiesta que los resultados confirman la necesidad de alcanzar acuerdos entre los partidos para garantizar la formación rápida de un gobierno estable, advirtiendo de que la falta de decisiones afectan negativamente a la inversión pública y privada y la actividad económica en general.

Bajar impuestos

Desde AECOC, Asociación de Fabricantes y Distribuidores de Gran Consumo, es necesario promover la estabilidad institucional y regulatoria, se requieren cambios profundos, y desde luego no ven bien la subida de impuestos. En el caso de Fiab, la patronal alimentaria la estabilidad deber ser el motor de la creación de empleo, en un momento en el que se empiezan a ver signos de ralentización económica.

Tras los resultados electorales del 10-N, desde AEE, la patronal eólica, consideran urgente formar un Gobierno estable. Estos entienden que hay medidas que afectan al sector eólico y que cuentan con el consenso político de las fuerzas políticas y que no han podido ver la luz debido a una actividad parlamentaria no regular.

El Círculo de Empresarios recuerda que en un entorno de desaceleración económica, un gobierno PSOE y Unidas Podemos aportaría mayor incertidumbre, aumentaría el gasto público y subiría los impuestos. Advierten de que una ecuación de izquierdas pone en riesgo las inversiones de las empresas y el consumo de los hogares. El Círculo defiende las políticas de consolidación fiscal con Bruselas.

Alvise Lennkh, asesor financiero de la calificadora europea, Scope Ratings, señala que una coalición Frankenstein entre el PSOE, Unidas Podemos, Más País, dependiente de los separatistas catalanes, probablemente sería frágil y solo contaría con una mayoría simple. Por contra, en su opinión, una gran coalición o asociación histórica entre el PP y el PSOE aportaría estabilidad a la situación política española y enviaría una señala clara de liderazgo político del país. No en vano, sostiene que las implicaciones del resultado electoral en España se inclinan a una posible rebaja del rating (A-/Estable), dado el continuo estancamiento político.

Para Javier Santacruz, investigador principal del Think Tank, Civismo, un pacto Frankenstein sería un desastre para la España. “Si ya de por sí fueron complicados los anteriores Presupuestos con Unidas Podemos, que no salieron, unos nuevos con el parlamento más fragmentado y más sensibilidades sería una locura y un pacto imposible”. Santacruz ve una vía de escape en un pacto entre el PSOE y el PP, donde Casado ponga condiciones previas de carácter económico, que en en definitiva le den al popular la llave de la gobernabilidad.

Desde ALA -Asociación de Líneas Aéreas, Javier Gándara confía en que se forme “un Gobierno estable y comprometido con los retos económicos que afronta el país lo antes posible”. “Necesitamos —dice Gándara— un Gobierno sólido e implicado con todos los sectores industriales, incluido el de la aviación, para abordar los principales retos y oportunidades de la industria y trabajar conjuntamente en la misma dirección”.


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