15
jun
Periodicos del Grupo Vocento

A menudo, se habla de la reducción de costes laborales como condición ineludible para la recuperación del mercado laboral. No es un tema menor. Las comunidades autónomas que han tratado de posponer las medidas necesarias, ya sea dando poder a los sindicatos o presionando a las empresas para que eviten ajustes, se han quedado rezagadas en la creación de puestos de trabajo en el último año. Desde mayo de 2013 hasta el mismo mes del presente año se han creado 261.361 puestos de trabajo, lográndose un 1,6% más de afiliados a la Seguridad Social.

Sin embargo, algunas comunidades se han cansado demasiado pronto de aplicar recortes tan duros como imprescindibles para ser competitivos globalmente. Descontados los efectos de la recuperación de la paga extra a los funcionarios, de las tres comunidades que en 2013 volvieron a aumentar los costes laborales, Galicia y País Vasco se sitúan en el furgón de cola en la reactivación de empleo, con un incremento de la ocupación del 0,34% y 0,15% respectivamente. En conjunto, si analizamos las regiones donde los costes laborales superan el valor de la media, se observa que el número de afiliados a la Seguridad Social apenas aumenta, siendo su tasa interanual de un 1,1%. Este porcentaje resulta muy bajo frente al 1,9% de media que muestran las comunidades que más han avanzado en los ajustes. En este grupo de ‘regiones reformadoras’ aparecen, incluso, algunas donde la cifra de ocupados crece a un ritmo en torno al 3%, como son los casos de la Comunidad Valenciana (2,77%), Murcia (3%) o Canarias (3,09%).

Pero, ¿de qué depende el ajuste de los costes laborales? Principalmente del mercado de trabajo y de cuánto puedan pagar las empresas. La última Encuesta de Costes Laborales muestra que el 4,4% de las vacantes no se cubren debido a los elevados precios del factor trabajo (al menos en determinados sectores). Evidentemente, no sorprende encontrarse en esta clasificación con regiones como Canarias, Andalucía y Baleares, donde los costes laborales han frenado la contratación por encima de la media. Sin embargo, llama mucho más la atención que en regiones como Galicia, Navarra o Madrid el alto coste de las nóminas creen un cuello de botella en el mercado laboral, a pesar de que casi no han disminuido los costes laborales (incluso suben en el caso de Galicia).

Estos datos alertan de un posible peligro para la recuperación. El ajuste de costes solo se redujo un 0,51% en 2013 (excluyendo el efecto de la paga extra), sin que se haya producido el deseado encuentro entre oferta y demanda. Para lograrlo y potenciar la generación de puestos de trabajo es necesario darle un impulso mediante la reducción de las cotizaciones sociales que pagan las empresas. Esto aliviaría los costes de crear empleo sin que los trabajadores sufrieran ‘un tijeretazo’ en su nómina. Asimismo, las comunidades tienen que abandonar sus populistas políticas de contratación de personal al servicio de la Administración cuando el sector privado demuestra ser más competitivo. No se trata de reducir funcionarios o contratados laborales, sino de rentabilizar el dinero de todos.


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