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Ni populismo, ni partitocracia: regeneración

12
jun
 Civican / Avda. Pio XII, 2 - Pamplona 12/06/2014 19:00h

El ex consejero de Economía y Hacienda de la Comunidad de Madrid, Percival Manglano, ofreció la conferencia Ni populismo, ni partitocracia: regeneración, cerrando así el ciclo de charlas organizadas por Civismo para este curso. Su discurso estuvo centrado en una pregunta: ¿qué es hacer política? En este sentido, el ex consejero de Economía explicó las diferencias entre las dos grandes corrientes de pensamiento político arraigadas en Occidente: la que entiende la política como el arte de gobernar y dirigir el Estado y la que la concibe como el arte de representar. 

Según Manglano, la tradición política española está marcada por la primera, frente a la sociedad anglosajona donde predomina la segunda. Además, Manglano explicó que en Inglaterra la política va ligada a la política fiscal, ya que el ciudadano paga impuestos a cambio de tener un representante. En esta línea, también citó los ejemplos de Estados Unidos y Suiza. En referencia a los factores que han arrinconado la representatividad en España, el conferenciante enumeró tres: la existencia de listas cerradas, la falta de democracia interna de los grupos y la financiación pública de los partidos políticos. Firme defensor de la corriente liberal, Percival Manglano explicó que la tradición liberal “no es solo una doctrina económica, sino también política” y que su objetivo se orienta a “evitar los abusos de poder”. “Cuando el Estado es capaz de darte todo, también es capaz de quitarte todo”, afirmó. Asimismo, señaló: “La primera ideología para los jóvenes menores de veintinueve años en España es la ideología liberal, aunque es cierto que pueden haber diferentes concepciones”. 


“El liberalismo no es solo una doctrina económica”

Percival Manglano


La segunda parte de su intervención estuvo centrada en la amenaza del populismo que, según Manglano, acecha hoy a la política española: “Cuando el centro político deja de identificarse con unos principios, el votante se acerca a los extremos”. En este sentido, enumeró algunas propuestas como marco en el que se debería desarrollar el juego político en el futuro. Entre ellas, la definición ideológica de los partidos para que el ciudadano sepa a qué debe atenerse, el establecimiento de circunscripciones uninominales, una mayor democracia interna en los grupos políticos y una financiación voluntaria de los partidos de forma que sean sus militantes los que los financien.