06
mar
Terra

El catedrático emérito de Ciencias Económicas y director del Instituto de Política Económica por la Universidad de Colonia Juergen B. Donges ha manifestado este martes que «en España, las cosas están empezando a funcionar pero queda mucho por recorrer» y, en este sentido, mantiene que el país «va por el camino adecuado, pero le quedan muchas cosas por hacer, sobre todo en cuanto al sector público, que está sobredimensionado a todos los niveles», especialmente en el ámbito municipal.

«En comparación con otros países, aquí se emplea demasiada gente en el sector público y uno se pregunta qué es lo que hacen, si hacen más cosas que en Alemania, por ejemplo, y eso hay que arreglarlo de alguna forma», ha señalado el economista durante la ponencia que ha impartido en la Noche de las Finanzas, en la que ha recalcado que «los responsables de arreglar las cosas son los gobiernos de cada país, no la Comisión Europea y tampoco Europa», y que, por tanto, «hay que hacer los deberes en casa».

Donges forma parte del grupo conocido como los ‘cinco sabios’ alemanes, encargados de asesorar a los cancilleres germanos, tras su paso por la presidencia del Consejo de Expertos Económicos de Alemania. En su intervención, el economista nacido en Sevilla ha sido muy crítico con los excesos cometidos y con la actitud de países, como España, que «estarán contentos» con el «hincapié» que ponen los presupuestos europeos «en las cosas del pasado, como el sector agrario o los fondos de desarrollo regional».

«Seguirán pobres pero viviendo del cuento», ha reprobado Donges, quien mantiene que «el subsidio garantizado es como una droga, uno se acostumbra a ella y está encantado», punto en el que ha comentado que le parece «curioso» que Andalucía tenga «el mayor número de concesionarios de BMW de toda España».

En su opinión, «ése no es el futuro de la zona euro» y sus presupuestos deberían «abrir el camino para nuevas actividades, de eficiencia energética, tecnológicas» y aquellas encaminadas a cumplir «la famosa agenda 2020». Además, advierte de que «la UE no puede funcionar si hay desequilibrios como los de los últimos tiempos» y se opone a «distribuir equitativamente» los ajustes, al considerar que competen a los países «con déficit, endeudados, que viven por encima de sus posibilidades, no hacen lo suficiente para tener potencial exportador y tienen defectos estructurales en su economía», algo de lo que, a su juicio, «España es un muy buen ejemplo».

«MENOS ABSENTISMO Y MENOS MANÍA POR LOS PUENTES»

Así, insta a los Gobiernos central y autonómicos a «suprimir organismos y empresas públicas», algo que «se está haciendo y aumenta la productividad», que también sube porque «en países a los que les gusta tanto la diversión, como España», una crisis «empieza a cambiar comportamientos y los trabajadores empiezan a equilibrar la jornada laboral con el rendimiento» y eso «se manifiesta en menos absentismo y menos manía por los puentes».

En cuanto a las reformas acometidas, considera que la reforma laboral «va por buen camino, introduce flexibilidad en el mercado de trabajo, pero necesita tiempo» y «posiblemente haya que dar un paso más». «Si el mercado laboral funciona bien, si es flexible, se puede subsanar mejor una crisis, las empresas pasan mejor por la crisis, pero tiene que haber mucha flexibilidad, y eso se han dado primeros pasos pero hay que ser más contundentes», ha subrayado en declaraciones a los periodistas.

Además, remarca la importancia de la formación para «resolver el problema del paro juvenil» y destaca que «en Alemania, la mayor parte de la mano de obra cualificada viene de los programas de formación profesional en las empresas». Donges también apunta que «otra gran incógnita es si las empresas españolas, sobre todo las medianas, tomaran más conciencia de la importancia de la innovación», en un momento en que deben competir no por precio, sino por «calidad, tecnología o atributos ecológicos».

SUBIR LA EDAD DE JUBILACIÓN «POR NARICES»

En su opinión, siguen pendientes otras reformas estructurales como en el sector energético y la edad de jubilación «se va a tener que subir por narices», ya que «en 20 o 30 años no va a haber suficientes jóvenes activos, trabajando, que con sus cotizaciones puedan financiar las pensiones de los ya no activos, y eso hay que resolverlo subiendo la edad de jubilación».

Respecto a una nueva subida del IVA, se muestra partidario de «hacer el ajuste fiscal sobre todo por el lado del gasto público» pero agrega que «si esto no se puede hacer o no suficiente rápido por lo que sea, habrá que subir impuestos» y que, en ese caso, «siempre es mejor subir el IVA u otros impuestos indirectos como tabaco o gasolina y no los impuestos directos sobre la renta, ya que estos influyen sobre la inversión y la actividad económica, mientras que la subida del IVA no».

En cuanto a la posición del Gobierno de descartar nuevas medidas por el momento, dice que siempre aconseja a los gobernantes «cautela» y que «no digan tantas cosas, sino que estudien la situación». «No creo que el Gobierno español ahora ya sepa con exactitud que no tiene que hacer nada en los próximos doce meses, tendrá que hacer algo, dijo algo parecido hace un año cuando no quisieron subir el IVA y medio año después, lo han subido», ha añadido.

En cualquier caso, valora que «ha empezado haciendo cosas» mientras «otros también lo hacen, los griegos no tanto, los italianos no sabemos y los franceses ni se han dado cuenta todavía de todo lo que les queda por delante», y alerta de que «el problema de Chipre es cuatro veces el de Irlanda» por el «sobredimensionamiento» de su sistema bancario.

«CARTA BLANCA DEL BCE A POLÍTICOS, BANCOS E INVERSORES»

Donges también ha criticado duramente la política de «represión financiera» del Banco Central Europeo (BCE) al poner techo a los tipos de interés, de la que ha dicho que «se acerca mucho a la financiación de Estados» y supone «dar carta blanca a políticos, bancos e inversores financieros».

Por contra, ha valorado el «empujón» dado por el primer ministro británico David Cameron, pese a ser tildado de «antieuropeo» por querer someter a referéndum la permanencia del país en la UE, para hablar de temas como «mejorar la competitividad de Europa, definir la relación monetaria entre los países miembros de la zona euro y los que no», adoptar las decisiones «empezando por el nivel más bajo, más cerca de la ciudadanía» o «reducir la burocracia en Bruselas» donde, según Donges, «hay miles de funcionarios trabajando, que son profesionales y se buscan trabajo, aunque no se les asigne uno, se lo inventan».