17
jun
Periodicos del Grupo Vocento

El gobernador del Banco de España, Luis Linde, alertó ayer de que la pensión media «será cada vez más baja» y este proceso «es inevitable » por razones demográficas que están «fuera de control de este Gobierno y de cualquier otro». «Puede haber momentos mejores o peores, de más afiliación o de menos, pero la tendencia a medio y largo plazo está muy clara», enfatizó Linde durante una conferencia en Pamplona organizada por el ‘think tank’ Civismo. Tras repetir varias veces que era «inevitable», el supervisor bancario defendió la importancia de hacer que la población «entienda la situación», sobre todo los jóvenes para que empiecen a ahorrar. «Los mayores ya no tenemos forma de defendernos», señaló Linde, pero los jóvenes «sí pueden empezar a defenderse y hay que estimular el ahorro privado y la participación de planes de pensiones privados» que ayuden al sistema público que «no podrá evitar» las consecuencias del declive demográfico. «Los futuros pensionistas deben saber lo que el sistema público les puede dar y lo que no», señaló Linde, que reclamó estímulos para que «los jóvenes se esfuercen en ahorrar para sus pensiones». 
 
El Gobierno se había comprometido a enviar una carta este año a los trabajadores mayores de 50 años con la previsión hipotética de cuál sería su pensión pública futura. Sin embargo, ese proyecto se ha quedado en el cajón por razones electorales, según fuentes gubernamentales. 
 
A una pregunta sobre los últimos resultados electorales, el gobernador contestó que «la economía no lo es todo» y que ha habido «otra serie de factores que han desencadenado estos resultados. Aunque la recuperación es patente, existen cinco millones de parados. El desempleo también afecta a nivel político », señaló.
 
Respecto al ámbito financiero, que es en el que tiene competencias, Linde reconoció que la recuperación del crédito no va a la velocidad que le gustaría al Banco de España, pero rechazó una banca pública: «La experiencia es mala. Puede haber alguno que funcione bien, pero no es probable». En cuanto a los desahucios, a juicio del gobernador «son un problema que un país rico como España puede resolver por medios de política social, pero sin afectar a la calidad del balance bancario».