26
jun
El Diario Montañés

En 2020, los cántabros habrán trabajado, de media, un total de 184 jornadas para cumplir con sus obligaciones tributarias. Es decir, el Día de la Liberación Fiscal, que Fundación Civismo calcula anualmente, llega para los contribuyentes de la Comunidad el 2 de julio, seis días más tarde que en el conjunto de España, donde el pago de los impuestos finaliza el 26 de junio.

Con este estudio actualizado de Civismo, Cantabria se sitúa como la segunda comunidad que más tiempo necesita para que sus ciudadanos completen sus obligaciones impositivas, tan sólo por delante de Cataluña.

Según el informe de la entidad presidida por Julio Pomés, tomando como referencia el salario medio de 25.123,99 euros, lo que implica un coste laboral total de 32.636,06 euros, el pago de Seguridad Social supone 7.512,07 euros de cuota patronal y 1.595,37 de cuota del trabajador; el de IRPF equivale a 3.212,36 euros; el de IVA, a 1.960,05 euros; los Impuestos Especiales, a 896,78 euros; y los cedidos totalmente, los autonómicos y municipales, a 767,40 euros.

«De este desglose se deduce el gran impacto que tienen el IRPF y las cotizaciones sociales, cuya suma denominamos cuña fiscal, y que reduce el salario neto de los trabajadores de manera significativa. Así, de cada 100 euros que paga el empresario en coste laboral, el ocupado de entre 16 y 29 años cobra 64,03; el de entre 30 y 44 años, apenas 62,41 euros; el de entre 45 y 64, solo 61,58 euros, y los mayores de 65 años ingresan 87,69 de forma efectiva gracias a la ausencia de presión de las cotizaciones sociales», sintetiza Civismo.

En su análisis, la Fundación destaca que «la subida de las rentas salariales, a causa del incremento del salario mínimo en 2019, ha provocado un repunte de la cuña fiscal notable entre la población más joven (16-29 años). Así, un aumento no especialmente abultado del salario (564,29 euros anuales) implica dejar de percibir más de la mitad de la reducción por rendimientos del trabajo y, por tanto, que la subida de IRPF termine resultando más elevada que la del propio salario (736,54 euros)».

En 2020, el cántabro medio tiene que trabajar el mismo número de jornadas que en 2019. Si el Día de la Liberación Fiscal llega un día antes se debe a que este año es bisiesto. Las familias cántabras de renta media conservan una tributación efectiva en línea con la media nacional para las rentas salariales. Mientras, aquellas que se encuentran en su edad laboral adulta (entre los 45 y los 64 años) pagan un punto porcentual menos que en Madrid por tipo medio efectivo del IRPF.

ERTE y deuda

Civismo también señala la problemática de medidas como los ‘complementos salariales’, situación que se les presenta a buena parte de los beneficiarios de los ERTE, quienes tendrán que realizar su declaración de IRPF en 2021, incluso aunque no lleguen al mínimo obligatorio.

«También en un futuro próximo se prevé una subida de impuestos a causa de la acumulación de deuda. Esta, según estimaciones de la Comisión Europea, sufriría un repunte de 112.580 millones. En ese caso, el coste fiscal puede verse ampliado en 17.326 millones, lo cual equivale a 365,52 euros más cada año, cinco días más de salario».


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