21
sep
La Iberia

Los obituarios de personas y personajes, anónimas y célebres, acostumbran a ser una colección de elogios que, al margen del mensaje concreto, certifican, en efecto, el fallecimiento de persona en cuestión. Sin embargo, las esquelas de conceptos, teorías y fenómenos son a menudo de diferente naturaleza. Por un lado, porque, lejos de elogiar, frecuentemente son bastante críticas con el difunto. Por otro, porque acostumbran a referirse a un ataúd, en realidad, vacío o en el que reside un cuerpo distinto del que anuncia la lápida. (seguir leyendo).


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