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Expansión

La concesión a Coase del premio Nobel de Economía el año 1991 causó en su ella cierta extrañeza en algunos ámbitos, ya que el perfil del galardonado no respondía plenamente a lo que solía esperarse de la obra de un economista destacado de la última década del siglo veinte. Nuestro autor no había hecho, en efecto, investigaciones innovadoras en campos como la teoría del dinero o la macroeconomía; no había construido modelos matemáticos complejos para formalizar la teoría de los precios (en realidad, ni siquiera había utilizado en sus trabajos razonamientos matemáticos básicos); y habla basado buena parte de su argumentación en el estudio de sentencias de los tribunales de justicia.

Ronald H. Coase nació en Middlesex (Inglaterra) 1910. Tras estudiar en la London School of Economics rue profesor en diversas universidades británicas y norteamericanas; y, en 1964, se trasladó a la Universidad de Chicago, en la que permanecerla hasta su jubilación; y en la que se hizo cargo de la dirección del Journal of Law and Economics, revista desde la que ejerció una gran influencia en el desarrollo del moderno análisis económico del derecho; es decir, del estudio de la eficiencia de las leyes y la jurisprudencia aplicando la metodología de la microeconomía.

Las principales aportaciones de Coase consisten en haber analizado una serie de problemas básicos en el funcionamiento de cualquier economía, a los que, hasta aquel momento, la literatura profesional no habla prestado la atención debida. El primero es tan simple y, al mismo tiempo, tan complejo que resulta sorprendente que ningún economista lo hubiera estudiado antes con profundidad: ¿por qué existen las empresas? El segundo, ¿por qué fallan los mercados cuando los derechos de propiedad no están bien definidos en una sociedad?

Un concepto fundamental para dar respuesta a estas cuestiones, acuñado por Coase, es el de costes de transacción, es decir, aquellos costes que son necesarios para realizar cualquier operación en los mercados. Y argumentó que las empresas existen porque actuar en los mercados supone costes; y demostró que, si no hubiera costes de transacción, las instituciones y el derecho serían muy diferentes, ya que las partes implicadas, por ejemplo, en un problema de externalidades o de daños a terceros negociarían y llegarían a acuerdos sin necesidad de que el Estado interviniera. Pero como los costes de transacción no son nulos, existen las empresas, necesitamos un sistema jurídico y tenemos que analizar la eficiencia de las normas que conforman un marco legal.

Su obra consiste, realmente, en sólo dos artículos importantes; pero cada uno de ellos cambió la forma de entender algunas cuestiones fundamentales de la ciencia económica. Uno de ellos, El problema del coste social rue, de hecho, el artículo de economía más citado en la segunda mitad del siglo XX. Falleció Ronald Coase en 2013, a los 102 años; convencido, por cierto, de que su obra -y en especial el denominado teorema de Coase sobre derechos de propiedad- no había sido bien entendida por muchos de sus colegas.


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