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El Día Digital

Los pensionistas españoles podrían perder la mitad de su poder adquisitivo en 50 años, por lo que el grupo de expertos del Think Tank Civismo plantea, en un estudio, reformas “audaces” como la introducción en el sistema de la capitalización de las pensiones de jubilación.

Esta propuesta, que esta recogida en el estudio “La solución para el sistema de pensiones español”, implica que los trabajadores ahorran su aportación a la Seguridad Social en una cuenta donde se invierte en acciones, bonos u otro tipo de activos, y la rescatan cuando hayan finalizado su vida laboral, cobrando una renta vitalicia en función de la cantidad con la que cuenten en ese momento.

El estudio cuestiona la sosteniblidad del sistema de pensiones en un futuro debido a que la ratio de trabajadores por pensionistas se encuentra muy cerca de mínimos históricos.

Según el informe de este grupo de expertos, además de la crisis, que se ha llevado por delante más de dos millones de cotizantes, se impone otra variable mucho más difícil de revertir: la demografía.

Si en 1971 sólo un 9,7 % de la población tenía más de 65 años, hoy esta cifra asciende al 18,8 % de los ciudadanos y en el 2060 se disparará al 38,7 %.

Para entonces, según Civismo, apenas habrá 1,27 personas en edad de trabajar por cada mayor de 65 años, es decir, una tercera parte de la ratio actual.

Para Civismo, esta situación deja cuatro posibles alternativas: retrasar la edad de jubilación de forma progresiva, reducir sustancialmente las prestaciones, subir las cotizaciones sociales de forma radical y optar por la capitalización de la pensión de jubilación.

El informe sostiene que las tres primeras recetas son fáciles de ejecutar pero “muy dolorosas” para trabajadores y pensionistas, mientras que la cuarta es una solución “más audaz y complicada de diseñar”, pero que se puede introducir eficazmente de forma progresiva.

Civismo admite que demorar la edad de jubilación a los 75 años sería prácticamente imposible para muchos trabajos y personas y “sólo aplazaría la quiebra del sistema hasta el año 2048”.

También reconoce que subir las cotizaciones pondría en peligro la creación de empleo, y sería una amenaza para la viabilidad de la Seguridad Social al igual que reducir las prestaciones.

Por tanto, capitalizar las pensiones se muestra, para estos expertos, como la única alternativa viable al sistema de cara a mantener su sostenibilidad en el medio plazo.