27
jun
Las Provincias

Este año 2019, los valencianos habrán trabajado de media un total de 182 jornadas para cumplir con sus obligaciones tributarias. Es decir, dedican seis meses de su sueldo anual a cumplir sus deberes fiscales, según el cálculo que realiza Think Tank Civismo con motivo del Día de la Liberación Fiscal, un día que llega el 1 de julio para los contribuyentes de la Comunitat,
cuatro días más tarde que en el conjunto de España.

En concreto, para este ejercicio no se han verificado cambios significativos en los principales impuestos de la Comunitat, por lo que el denominado Día de la Liberación Fiscal llega en la misma fecha que en 2018. En este sentido, las familias valencianas de renta media conservan una tributación en línea con la media nacional para las rentas salariales. Por su parte, los más jóvenes afrontan una tributación por IRPF medio punto superior a la media nacional, mientras que aquellos que se encuentran en su edad laboral adulta –entre los 45 y los 64 años– pagan una cuantía similar que en Madrid o Murcia.

A nivel nacional, el pago de los impuestos finaliza el 27 de junio. En cuanto al peso de los gravámenes, las cotizaciones sociales suponen, de media, 103 jornadas de salario. Según el informe, esto constituye una de las mayores novedades respecto al año pasado, cuando se cifraban en 102. «Este incremento se debe a la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) hasta los 900 euros», explica.

El pago del IRPF, por el contrario, precisa de 34 días, uno menos que en 2018, como consecuencia de las medidas tomadas por la Administración Central y por las autonómicas. Cabe recordar que en la región valenciana se introdujo para este ejercicio una nueva deducción por obtención de rentas por arrendamiento de vivienda.

«El aumento de las reducciones en base para las rentas más bajas y algunas disminuciones de impuestos regionales han logrado compensar, a nivel tributario, el efecto de la antedicha subida del SMI», indica el estudio. Por medio de este cambio de distribución en el peso de los impuestos, el 27 de junio se mantiene como el Día de la Liberación Fiscal en el conjunto nacional, el mismo que el año anterior. El resto de tributos permanecen inalterables en cuanto a número de jornadas. En concreto, se calculan 25 días para el IVA; once para Impuestos Especiales; y cinco más por la categoría de ‘otros’, que incluye el IBI, Patrimonio, Sucesiones o Matriculación.

En cuanto al peso de los impuestos en las nóminas, se deduce el impacto que tienen el IRPF y las cotizaciones sociales, cuya suma se denomina «cuña fiscal» y que reduce el salario neto de los trabajadores. Según el informe, de cada 100 euros que paga el empresario en coste laboral, el ocupado de entre 16 y 29 años cobra 66,55 euros, lo que equivale a una «cuña fiscal» del 33,45%. Se trata del único tramo de edad que ha experimentado una rebaja respecto al año pasado, cuando su «cuña fiscal» ascendía al 35,89%.

Para los trabajadores de entre 30 y 44 años, la retribución neta se queda en 62,50, a causa de una «cuña fiscal» del 37,50%. Los que tienen entre 45 y 64 años reciben de esta cantidad 61,66 euros, debido a la «cuña fiscal» más elevada por cohorte de edad: un 38,34%. Por último, entre los mayores de 65 años, la fiscalidad directa se traduce en que, de cada 100 euros, se ingresan 88 de forma efectiva. En este caso, la «cuña fiscal» es más reducida, de un 12,03%, por la ausencia de presión de las cotizaciones sociales.

Todo esto hace que, para los más mayores, el Día de la Liberación Fiscal llegue el 16 de mayo; el 13 de junio para los más jóvenes; mientras que, en el caso de los contribuyentes de 30 a 44 años y de 45 a 64, esta fecha se retrasa, respectivamente, hasta el 2 y el 4 de julio.


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